La cosecha de café en Centroamérica y México experimentará una disminución interanual del 9,3 % durante la temporada 2026-2027, según reveló un informe técnico de la comercializadora internacional Sucafina divulgado por la agencia Reuters. Esta contracción dejará el volumen conjunto por debajo de la barrera de los 18 millones de sacos de 60 kilogramos. El deterioro en los rendimientos agrícolas golpea a una región estratégica para el abastecimiento global de granos arábicos.
El estudio detalló que las caídas más pronunciadas se concentrarán en Honduras y México, mientras que Guatemala y El Salvador también registrarán descensos significativos en comparación con el ciclo previo. La situación obedece a un clima severamente seco durante el primer semestre y al comportamiento fisiológico de las plantas.
Factores climáticos y ciclo biológico que golpean la producción
El descenso productivo reportado por la comercializadora responde a una combinación directa de factores meteorológicos y biológicos. Las condiciones de sequía y las temperaturas excesivas durante los primeros seis meses de 2026 perjudicaron gravemente la fase de floración y crecimiento de las bayas en los cafetales.
A su vez, la variedad arábica ingresó en su fase bienal de menor productividad, una característica genética de los cafetos que disminuye naturalmente la carga de frutos tras periodos de alta recolección. Este panorama climático desfavorable incentivó la propagación acelerada de insectos barrenadores de frutos, sumando una amenaza fitosanitaria severa para las fincas.
Óscar Fernando Hurtado Ramírez, director global de investigación de producción de Sucafina, advirtió que el manejo sanitario en las plantaciones resulta determinante. La firma señaló que la falta de agua adecuada y los ataques de plagas no solo reducen la cantidad de sacos, sino que generan severas dudas sobre los estándares de calidad del grano que llegará al mercado en este ciclo.
La situación crítica en México y El Salvador
En el territorio mexicano, la sequía prolongada alteró de forma directa las fincas de Chiapas, en particular en áreas del Soconusco y la Costa. Rigoberto Galindo Velázquez, coordinador ejecutivo del Comité Nacional Sistema Producto Café, ratificó a medios locales que la maduración de los frutos se tornó irregular y dispersa debido a la falta de humedad.
Galindo Velázquez puntualizó que las lluvias se limitaron de forma estricta a junio, julio y una parte de septiembre. Esta escasez pluvial resta acidez al suelo y perjudica la absorción de nutrientes esenciales a través de las raíces, lo que merma la calidad final del grano cosechado.
Por su parte, el sector cafetalero en El Salvador enfrenta estimaciones a la baja. La Asociación Cafetalera de El Salvador pronosticó una cosecha de apenas 750 mil quintales para este ciclo productivo, mientras que la Mesa Agropecuaria, Rural e Indígena ubicó su expectativa en 950 mil quintales, cifras claramente inferiores a los más de 963 mil quintales obtenidos en el periodo precedente.
Retroceso tras un periodo de cifras récord
La caída esperada marca un fuerte contraste frente a los resultados obtenidos en el ciclo 2025-2026. En aquel periodo, la producción conjunta de las variedades arábica y robusta alcanzó los 19,68 millones de sacos en Centroamérica y México, superando ampliamente las previsiones iniciales del mercado.
En Guatemala, las ventas al exterior totalizaron 4,3 millones de quintales con una cotización media de 336 dólares por quintal en el ciclo cerrado. Sin embargo, para la cosecha de café 2026-2027 las estimaciones de exportación guatemalteca se reducirían a 3,8 millones de quintales, en un contexto de precios internacionales que oscilarían entre 275 y 300 dólares.
El comportamiento de los futuros de café arábica rondó los 2,90 dólares por libra a inicios de noviembre tras descensos coyunturales por el flujo exportador de Brasil. En el escenario internacional, la Organización Internacional del Café había anticipado una producción global histórica de 183,6 millones de sacos para la temporada anterior, configurando el primer excedente mundial en un lustro.
Impacto para el mercado de materias primas
Las variaciones en la recolección regional de granos suelen impactar de forma directa en las cadenas globales de valor, repercutiendo también en importadores y tostadores de economías emergentes y del Cono Sur. Aunque Paraguay no es un gran productor, la oferta de arábicos finos incide en los costos logísticos y de importación que asumen las empresas locales para abastecer el consumo doméstico.
La evolución de la cosecha de café dependerá en gran medida de las tareas de control de plagas que realicen los productores en los meses finales del año. Las autoridades del sector agrícola regional insisten en la adopción de medidas sanitarias para evitar pérdidas aún mayores en los volúmenes exportables.
Datos clave
- Caída proyectada: La producción de café en Centroamérica y México bajará un 9,3 % y se ubicará por debajo de los 18 millones de sacos.
- Causas principales: El estrés hídrico por sequía, las altas temperaturas, el ciclo bienal de menor carga del café arábica y la plaga de insectos barrenadores.
- Países más afectados: Honduras y México registrarán los mayores descensos, seguidos por caídas en Guatemala y El Salvador.
- Contraste anual: La merma llega tras una cosecha récord de 19,68 millones de sacos alcanzada durante el periodo 2025-2026.






