Un nuevo operativo contra el contrabando de cigarrillos tuvo lugar en Panamá tras la retención de 3.787 pacas valoradas en 2.840.250 dólares por parte de la Autoridad Nacional de Aduanas. La entidad entregó el cargamento al Ministerio Público para dar inicio a los procesos judiciales correspondientes. Parte sustancial del tabaco retenido fue triturada de inmediato en una acción conjunta que incluyó a funcionarios del Ministerio de Salud.
Procedimientos aduaneros y destrucción de mercadería
Las intervenciones se concretaron en dos procedimientos independientes coordinados por la Dirección de Prevención y Fiscalización Aduanera panameña. El primer caso comprendió 2.146 pacas que permanecían bajo custodia dentro de dos contenedores en recintos fiscales. La fiscalía retiró los contenedores para asegurar la evidencia y proceder posteriormente a la destrucción de los bultos conforme a la ley penal.
La segunda intervención correspondió a la denominada Operación Río, donde los inspectores aduaneros retuvieron 1.641 pacas transportadas en un furgón terrestre. El cargamento irregular se dirigía supuestamente hacia un comercio libre de impuestos en la provincia de Chiriquí. Las autoridades ordenaron la destrucción total mediante trituración mecánica de esta partida para evitar su reingreso al mercado negro.
El impacto del contrabando de cigarrillos en el comercio regional
El fenómeno del contrabando de cigarrillos representa una preocupación constante para las administraciones tributarias de América Latina, incluyendo a Paraguay, donde los controles interinstitucionales buscan frenar esquemas de evasión impositiva. En el operativo del país centroamericano, las fiscalizaciones buscaron desarticular redes logísticas que vulneran las normas arancelarias y sanitarias vigentes. Los productos decomisados carecían del respaldo documental necesario para su traslado legal.
Según las autoridades de fiscalización aduanera, estas acciones interinstitucionales buscan proteger la recaudación fiscal y la salud de los consumidores. Al carecer de trazabilidad sanitaria y registros formales, el contrabando de cigarrillos evade los estrictos parámetros tributarios que rigen sobre los productos derivados del tabaco. La cooperación con el Ministerio Público resulta decisiva para concretar la destrucción definitiva de los lotes retenidos.
Control de especies marinas protegidas y propiedad intelectual
Además de los operativos tabacaleros, los fiscalizadores realizaron controles en el puesto de Guabalá, donde interceptaron un transporte con tinas hieleras repletas de mariscos sin guía legal. La carga contenía camarones en veda temporal y caracoles marinos conocidos como cambute. Esta última especie marina se encuentra bajo una restricción de captura absoluta de diez años continuos en todo el territorio panameño.
La Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá tomó posesión de los productos marinos para aplicar las sanciones administrativas correspondientes. Las normas exigen certificados de inspección ocular previos para cualquier comercio que conserve reservas de estas especies. Paralelamente, en la zona de Colón 2000, los agentes aduaneros retuvieron 31 bultos de perfumes de distintas marcas reconocidas ante la sospecha de delitos contra la propiedad intelectual.
Datos clave
- Mercadería decomisada: La Autoridad Nacional de Aduanas retuvo 3.787 pacas de cigarrillos valuadas en más de 2,8 millones de dólares en dos procedimientos.
- Destrucción sanitaria: Las autoridades judiciales y de salud procedieron a triturar los paquetes para evitar su comercialización ilícita.
- Delitos ambientales e infracciones: Se decomisaron camarones y caracoles marinos bajo veda en Guabalá, además de 31 bultos con perfumes sospechosos de falsificación en Colón.






