La administración penitenciaria en la cárcel de Támara quedó en el centro del debate público tras la destitución de su exdirector por sospechas de anomalías financieras. Las Fuerzas Armadas de Honduras aplicaron una separación deshonrosa al coronel Juan Carlos Osorto Castillo luego de culminar una investigación disciplinaria interna. La decisión fue ratificada tras el dictamen de un tribunal castrense que analizó la gestión de los recursos dentro del establecimiento penal.
El portavoz institucional de las Fuerzas Armadas, coronel Héctor Fajardo Mejía, confirmó la medida en declaraciones a medios de comunicación de ese país. Según explicó el vocero, el oficial superior enfrentó un proceso indagatorio por supuestas inconsistencias en el manejo de partidas presupuestarias. Fajardo aclaró que esta determinación responde a los reglamentos de disciplina y ética del estamento militar, sin que signifique una resolución en el fuero penal.
El manejo de economatos en la cárcel de Támara
El motivo central de las pesquisas involucra la administración de los economatos comerciales que operan dentro de los recintos de reclusión. En estas tiendas internas, las personas privadas de libertad acceden a la compra de productos esenciales, alimentos y artículos de higiene. Los informes preliminares señalan que las inconsistencias contables rondarían los ocho millones de lempiras, equivalentes a unos 320 mil dólares estadounidenses.
Osorto asumió la jefatura de la Penitenciaría Nacional Marco Aurelio Soto, conocida habitualmente como cárcel de Támara, en septiembre del año anterior. A partir de su designación, el establecimiento quedó bajo su supervisión directa dentro del esquema de seguridad carcelaria. No obstante, las primeras sospechas surgieron a mediados de este año, cuando la cúpula castrense ordenó una auditoría especial sobre los balances de los comercios internos.
Procedimiento militar y marco disciplinario
Las normativas que rigen a la fuerza militar contemplan diversas fases previas a cualquier desvinculación formal. En este caso específico, las autoridades iniciaron una investigación de carácter administrativo para recabar antecedentes documentales sobre los fondos penitenciarios. Posteriormente, el expediente fue remitido a un tribunal de honor encargado de juzgar la conducta y rectitud de los oficiales.
Esta instancia evaluadora concluyó que correspondía recomendar la separación deshonrosa del militar involucrado. El portavoz castrense destacó que los trámites se desarrollaron con apego a las garantías reglamentarias correspondientes. Además, Fajardo remarcó que las conclusiones del ámbito castrense no reemplazan las eventuales diligencias que determine la justicia ordinaria si correspondiera evaluar responsabilidades de índole penal.
Contexto del sistema penitenciario y depuración interna
La destitución del exdirector penitenciario forma parte de una serie de medidas de control interno aplicadas dentro de la institución militar hondureña. Durante el transcurso del presente año, las autoridades de esa nación reportaron alrededor de 125 separaciones deshonrosas en diversas jerarquías. Este tipo de medidas busca depurar los cuadros de oficiales y suboficiales frente a conductas que contravienen los estatutos internos.
Aunque un coronel puede acumular tres décadas de trayectoria militar, la vocería no detalló la cantidad exacta de años de servicio prestados por Osorto. La situación en los recintos carcelarios sigue bajo estrecha vigilancia debido al manejo de recursos y a las responsabilidades operativas asignadas a los efectivos encargados de la custodia. La revisión de los mecanismos de fiscalización continuará vigente para evitar nuevas irregularidades en los fondos públicos penitenciarios.
Datos clave
- Separación militar: Las Fuerzas Armadas de Honduras aplicaron la baja deshonrosa al coronel Juan Carlos Osorto tras un dictamen de un tribunal de honor.
- Monto investigado: La pesquisa administrativa detectó un presunto faltante de aproximadamente ocho millones de lempiras, unos 320 mil dólares, en economatos penitenciarios.
- Período en el cargo: El oficial ejercía la conducción de la principal penitenciaría hondureña desde septiembre del año anterior.
- Alcance legal: La medida responde a un procedimiento estrictamente disciplinario militar y no constituye una condena en los tribunales ordinarios.






