La situación de dos reconocidos presos políticos en Cuba cobró notoriedad internacional tras revelarse que las autoridades carcelarias condicionan su libertad a que salgan forzosamente del territorio insular. Donaida Pérez Paseiro y su cónyuge, Loreto Hernández García, permanecen bajo arresto en la prisión de Guamajal, situada en la provincia de Villa Clara, desde su implicación en las manifestaciones cívicas de julio de 2021.
Ambos activistas sostienen que agentes del aparato estatal de seguridad intentan apurar gestiones migratorias hacia el exterior antes de evaluar cualquier cambio en su régimen carcelario. La exigencia gubernamental se produce a pesar de que no se ha determinado aún qué país extranjero estaría dispuesto a recibirlos oficialmente ni existen fechas concretas para un eventual vuelo.
Exigencias oficiales hacia los presos políticos en Cuba
Según detalló Pérez Paseiro mediante un mensaje de audio divulgado por emisoras de noticias, dos agentes que se identificaron como Arturo y Christopher exigieron agilizar el envío de documentos desde el extranjero. La presa política manifestó que el objetivo de las autoridades carcelarias radica en impedir que ambos continúen su labor de protesta cívica al recuperar la movilidad física.
La dirigenta opositora afirmó que las autoridades muestran un apuro inusual para desterrarlos de su país natal. Desde su perspectiva, el gobierno teme que ambos reanuden sus reclamos públicos en favor de los derechos civiles en cuanto pisen la calle de forma definitiva.
El hermano del prisionero, el histórico activista Jorge Luis García Pérez, conocido públicamente como Antúnez, ratificó que las comunicaciones de los cuerpos represivos han sido insistentes y directas. De acuerdo con sus declaraciones, funcionarios de alto rango plantearon la expulsión inmediata como única alternativa factible para que ambos recuperen la libertad.
Motivos de salud y el dilema del destierro
Frente al deterioro físico acumulado durante el encierro prolongado, la pareja optó por evaluar la alternativa de viajar al exterior. Loreto Hernández García ejerce como guía espiritual y encabeza la Asociación Yorubas Libres de Cuba, cumpliendo una pena de siete años impuesta tras las protestas ciudadanas del 11 de julio de 2021.
Por su parte, Pérez Paseiro soporta una condena de ocho años dictada por los mismos hechos. Aunque la activista había recibido una liberación condicional en enero de 2025, las autoridades revocaron la medida preventiva semanas después debido a sus reiterados reclamos por la liberación de su esposo y de otros presos políticos en Cuba recluidos en diferentes dependencias penitenciarias.
La decisión de considerar el destierro responde exclusivamente a la necesidad imperiosa de resguardar la vida y obtener atención médica adecuada. Sus allegados recalcaron que la pareja habría preferido quedarse en su comunidad, pero las duras condiciones de la penitenciaría de Guamajal agravaron sus cuadros de salud.
Reclamo de organizaciones por la libertad plena
El Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa cuestionó con dureza los condicionamientos impuestos por el gobierno cubano. La entidad defensora de derechos civiles advirtió que exigir la salida del país a cambio de una excarcelación constituye un abuso de poder y una vulneración al derecho de permanencia en el suelo patrio.
El organismo recordó que este caso reúne antecedentes de hostigamiento sistemático, agresiones físicas contra Hernández García en prisión e impedimentos arbitrarios para viajar al extranjero en años previos. Ante este panorama, diversas entidades exigieron una liberación incondicional e inmediata que no obligue a los activistas a abandonar su nación.
Datos clave
- Donaida Pérez Paseiro y Loreto Hernández García purgan condenas de ocho y siete años por su participación en las marchas de julio de 2021.
- Agentes de seguridad estatal presionan para que tramiten documentos de salida hacia cualquier país que acepte albergarlos como requisito para excarcelarlos.
- El precario estado de salud de ambos influyó en la decisión de aceptar la alternativa del destierro forzoso fuera de la isla.
- Organizaciones internacionales demandan la anulación inmediata de estas condiciones migratorias y el respeto irrestricto a su permanencia en Cuba.






