El debate en torno a la candidatura de Pedro Alliana con miras a las presidenciales sumó un nuevo capítulo tras las declaraciones de Nicanor Duarte Frutos. El exmandatario cuestionó la fuerza electoral del actual vicepresidente y advirtió que el Partido Colorado enfrenta un panorama complejo. Durante una entrevista radial en Asunción, sostuvo que los nombres en pugna carecen de la tracción necesaria para asegurar un triunfo contundente.
Críticas a la candidatura de Pedro Alliana y los sondeos
Duarte Frutos afirmó de manera tajante que la figura del vicepresidente carece de las características esenciales para liderar la chapa gubernamental. Según sus expresiones, la candidatura de Pedro Alliana todavía no proyecta el entusiasmo ni la empatía requeridos para convocar al electorado paraguayo. Para el exjefe de Estado, el liderazgo republicano debe transmitir fortaleza desde etapas tempranas del proceso electoral.
En ese sentido, puntualizó que la ciudadanía actual responde a impulsos emocionales más que a lealtades partidarias tradicionales. Estimó que entre el ochenta y el noventa por ciento del sufragio se define por el rechazo hacia determinadas figuras o proyectos políticos. Por esta razón, consideró imprescindible que quien aspire al sillón presidencial despierte una adhesión genuina y no dependa únicamente de acuerdos dirigenciales.
Números históricos frente a los sondeos actuales
Al contrastar la situación presente con los comicios anteriores, el exmandatario recordó que las figuras del oficialismo alcanzaban registros superiores en etapas equivalentes. Mencionó que tanto Santiago Peña como Mario Abdo Benítez contaban con índices de intención de voto situados entre el 39% y el 42% a casi dos años de las elecciones. Estas cifras marcaban una ventaja considerable en comparación con los guarismos registrados en el presente ciclo.
Por el contrario, los actuales postulantes colorados no alcanzan la mitad de aquellos niveles de respaldo en los sondeos preliminares. Duarte Frutos remarcó que las bases partidarias demandan mayor solidaridad, cercanía y una propuesta que movilice el fervor popular. La falta de este componente representa una señal de alerta para la conducción de la Asociación Nacional Republicana.
Movimientos internos en Honor Colorado y la oposición
El pronunciamiento del exgobernante coincide con un momento de reconfiguración dentro del movimiento Honor Colorado, donde surgen distintas alternativas hacia el año 2028. En los círculos partidarios se analiza si la eventual candidatura de Pedro Alliana mantendrá el respaldo unánime de los referentes del sector oficialista. Mientras tanto, otras figuras como Juan Carlos Baruja aparecen en las conversaciones estratégicas de la agrupación política.
Respecto al bloque opositor, Duarte Frutos hizo referencia a figuras emergentes que concentran la atención del electorado fuera de las estructuras tradicionales. Al aludir al exintendente de Ciudad del Este, Miguel Prieto, admitió que sus números reflejan una presencia competitiva en los relevamientos de opinión. Esta dinámica añade presión a los partidos tradicionales para definir postulaciones atractivas y sólidas.
En el sistema electoral paraguayo, las internas partidarias constituyen el primer gran filtro que mide la capacidad de movilización de cada movimiento. La Asociación Nacional Republicana cuenta con un padrón amplio que históricamente exige un fuerte trabajo territorial previo a los comicios generales. Por ello, la anticipación de estas discusiones evidencia el peso estratégico de consolidar candidatos viables con suficiente antelación.
Datos clave
- Cuestionamiento directo: Nicanor Duarte Frutos sostuvo que el vicepresidente no reúne las señales de una postulación competitiva hacia 2028.
- Baja intención de voto: Los aspirantes colorados actuales no llegan a la mitad del 39% al 42% que marcaban Peña y Abdo Benítez con similar anticipación.
- Voto emocional: El exmandatario advirtió que hasta un 90% del electorado sufraga motivado por el rechazo hacia ciertos liderazgos.
- Escenario opositor: Reconoció que Miguel Prieto muestra mediciones favorables que obligan al oficialismo a revisar sus figuras.






