La crisis en Honor Colorado se profundizó tras el anuncio del vicepresidente Pedro Alliana, quien ratificó en Asunción que no renunciará a sus aspiraciones presidenciales con miras al periodo 2028. El segundo del Poder Ejecutivo reaccionó de esta forma ante las versiones que apuntan a que Horacio Cartes respaldaría al ministro Juan Carlos Baruja. Alliana advirtió que su legitimidad proviene de las bases partidarias y no de decisiones tomadas de manera unilateral.
Reclamos de autonomía y rechazo a la imposición
Alliana relató que conversó brevemente con el mandatario Santiago Peña luego de que este mantuviera una reunión privada con Horacio Cartes. Según explicó, las filtraciones sobre un presunto cambio de postulante generaron sorpresa dentro del equipo gubernamental. Aunque no cuenta con una notificación formal sobre el tema, admitió que el nivel de comentarios internos coincide con los datos que comenzaron a circular públicamente.
El vicepresidente remarcó una clara distinción entre la lealtad partidaria y la sumisión política frente a la cúpula del movimiento. Señaló que siempre mantuvo un comportamiento fiel hacia la conducción y sus allegados, pero rechazó categóricamente adoptar una postura servil. A su criterio, este nuevo escenario le otorga una mayor independencia para administrar sus propios tiempos de cara a las decisiones electorales venideras.
La crisis en Honor Colorado y el respaldo de las bases
Para el mandatario suplente, la crisis en Honor Colorado debe resolverse considerando la voluntad de los cuadros representativos que lo proclamaron con anterioridad. Recordó que más de mil quinientas autoridades del sector, incluyendo jefes comunales, gobernadores y parlamentarios, avalaron oportunamente su proyecto. Por ese motivo, insistió en que saldrá a consultar a los dirigentes territoriales antes de dar por cerrado su camino a la presidencia.
Alliana descartó rotundamente cualquier intención de declinar sin antes evaluar los niveles reales de aceptación popular. Sostuvo que no pretende emprender aventuras individuales desprovistas de respaldo orgánico, pero tampoco aceptará imposiciones prematuras. En ese sentido, reveló que en semanas previas experimentó presiones para definir postulaciones complementarias sin contar todavía con sondeos cuantitativos que respalden las determinaciones estratégicas.
Alternativas de duplas y el camino hacia las urnas
Respecto a los perfiles que podrían acompañarlo en la fórmula gubernamental, el vicepresidente citó a diversas figuras partidarias en caso de no coincidir con Baruja. Entre las opciones mencionó al gobernador guaireño César Sosa, al titular de la Cámara de Diputados Raúl Latorre y al empresario Marco Riquelme. Respecto a este último, valoró su formación técnica y su capacidad para conectar con sectores no tradicionales del electorado.
En relación con el desenlace institucional del movimiento, Alliana dejó abierta la chance de habilitar elecciones internas abiertas dentro de la propia agrupación colorada. Como antecedente, citó la experiencia de los sufragios municipales donde se permitió la competencia simultánea de varias listas. El vicepresidente concluyó que esperará el término del año para contratar encuestas profesionales y definir el rumbo definitivo de su candidatura.
Datos clave
- Respaldo dirigencial: Pedro Alliana ratificó que no descabalgará de su postulación presidencial para 2028 sin antes consultar a las bases.
- Quiebre en el oficialismo: La crisis en Honor Colorado se desató tras filtraciones que apuntan a Juan Carlos Baruja como el elegido de Horacio Cartes.
- Límites éticos: El vicepresidente diferenció la lealtad partidaria de la obsecuencia política y reivindicó su autonomía operativa.
- Fórmulas en evaluación: Entre los eventuales compañeros de chapa figuran Raúl Latorre, César Sosa y el empresario Marco Riquelme.






