El presidente Santiago Peña se refirió públicamente al reciente cambio en Ministerio de Salud durante una actividad oficial desarrollada en el litoral del Palacio de López en Asunción. El mandatario explicó los factores que derivaron en la salida de María Teresa Barán y la designación del doctor Isaías Fretes al frente de la cartera estatal. La sustitución en la cúpula sanitaria coincidió con la resolución del conflicto gremial que mantenían los profesionales de blanco.
Los motivos detrás del cambio en Ministerio de Salud
Al abordar las razones de la remoción de Barán, el jefe de Estado descartó que la determinación obedeciera a un aplazo en su gestión o a una falta de méritos técnicos. Según expresó el presidente, se trataba de una decisión que venía analizando desde hacía algún tiempo para renovar la dinámica de trabajo en el área sanitaria.
Peña describió a la exministra como una gran compañera y amiga, a quien calificó de mujer maravillosa que facilitó la transición institucional. De acuerdo con sus declaraciones, la llegada de Isaías Fretes busca imprimir una nueva impronta y mayor energía para concretar los proyectos prioritarios del Poder Ejecutivo en el área sanitaria.
El mandatario indicó que las modificaciones en el gabinete responden a un esquema de evaluación constante del desempeño público. En ese sentido, puntualizó que las revisiones ministeriales ya no se limitan a periodos anuales o semestrales, sino que forman parte de un seguimiento periódico y permanente de la gestión pública.
El acuerdo con los médicos y el fin del conflicto
La salida de Barán se produjo de manera paralela al cierre de las prolongadas negociaciones con el sector sanitario. El entendimiento con el Sindicato Nacional de Médicos permitió dejar sin efecto las medidas de fuerza que afectaban la atención en diversos centros asistenciales del país.
El presidente valoró las tratativas previas y sostuvo que la resolución favorable no habría sido posible sin la tarea preparatoria efectuada por la doctora Barán durante las semanas más tensas del reclamo. Asimismo, subrayó el rol articulador que desempeñó Fretes al asumir sus funciones para sellar el consenso definitivo.
Peña desestimó interpretaciones que pretendan vincular el cambio en Ministerio de Salud con un fracaso en la instancia de diálogo con los huelguistas. Por el contrario, el mandatario catalogó el acuerdo firmado con la secretaria general del gremio, Rossana González, como una victoria para la ciudadanía y para el funcionamiento general de la salud pública paraguaya.
Presupuesto público y demandas de otros sectores
Durante el intercambio con la prensa, el gobernante abordó las exigencias planteadas por otros sectores laborales dependientes del Estado paraguayo. Entre estos colectivos figuran los gremios docentes, que también reclaman reajustes en sus asignaciones e incrementos de cara a los próximos ejercicios fiscales.
El presidente recordó que la administración central enfrenta el desafío de administrar recursos limitados ante demandas que resultan ilimitadas. Por tal razón, insistió en que el tratamiento financiero debe mantener criterios de equilibrio y prudencia fiscal en el diseño del Presupuesto General de la Nación.
Peña remarcó que cualquier actualización debe ser coordinada en estrecha vinculación con el Congreso Nacional, cuyos miembros debaten actualmente las partidas de gasto en la Comisión Bicameral de Presupuesto. Aunque ratificó que el Gobierno comprende las necesidades gremiales, enfatizó la imposibilidad de conceder beneficios sin respaldo en las arcas del Tesoro.
Datos clave
- Evaluación previa: El presidente Santiago Peña afirmó que la salida de María Teresa Barán era una medida que venía analizando de forma regular.
- Nueva conducción: El doctor Isaías Fretes asumió como titular del Ministerio de Salud Pública con el objetivo de dotar de mayor energía a los proyectos sanitarios.
- Fin del conflicto: La firma del acuerdo con el gremio médico Sinamed logró desactivar la huelga tras meses de negociaciones bipartitas.
- Marco presupuestario: El Ejecutivo subrayó la existencia de recursos fiscales limitados ante los reclamos de docentes y otros sectores del funcionariado.






