La calificación soberana de República Dominicana fue elevada oficialmente de BB- a BB por la agencia internacional Fitch Ratings, con una perspectiva que se mantiene estable. La decisión de la calificadora se fundamenta en las proyecciones de dinamismo productivo, el manejo de las cuentas fiscales y externas, sumado a las medidas tributarias aprobadas durante el presente ejercicio.
Desde el Ministerio de Hacienda y Economía de ese país destacaron que la decisión técnica refleja la adecuada conducción macroeconómica gubernamental. Las autoridades señalaron que las medidas implementadas buscan sostener el crecimiento, fortalecer las finanzas estatales y preservar la estabilidad general de los mercados.
Factores detrás del alza en la calificación soberana
La entidad evaluadora revisó al alza sus expectativas de expansión del Producto Interno Bruto para el cierre de 2026, pasando de una tasa previa del 3.5 % a un 4.5 %. Dicha cifra se sitúa por encima de la mediana del 3.5 % calculada para las economías que comparten la misma categoría crediticia. Para los años 2027 y 2028, los analistas proyectan un ritmo similar impulsado por las exportaciones, la construcción, la recuperación de las inversiones y el turismo.
El reporte de la calificadora puso especial énfasis en la aprobación del Plan Anticrisis ratificado a mediados de año, el cual contempla normativas específicas para aumentar los ingresos públicos y afianzar la sostenibilidad. Gracias a estas acciones legislativas y presupuestarias, la firma descartó el ajuste cualitativo desfavorable que mantenía sobre el país por motivos de orden estructural, reconociendo mejoras institucionales y de gobernanza.
Cuentas externas, remesas y solvencia de la deuda pública
Respecto a los pasivos públicos, la firma financiera calculó que las obligaciones del Gobierno central representarán un 47.9 % del PIB al finalizar el año. Esta carga crediticia resulta notablemente inferior frente a la mediana de 52.5 % observada en naciones comparables dentro del mismo rango evaluativo.
Por otro lado, la mejora en la calificación soberana refleja además la fortaleza de los flujos de divisas, que alcanzarían unos USD 50.700 millones anuales. Este volumen proviene de envíos de remesas familiares por USD 12.600 millones, ventas externas por más de USD 17.200 millones, ingresos turísticos cercanos a USD 12.200 millones y unos USD 5.300 millones por inversión extranjera directa.
El ingreso de capital foráneo cubre holgadamente el déficit de cuenta corriente, el cual se reduciría al 1.2 % del PIB al concluir el periodo. Asimismo, el Banco Central de la nación caribeña informó que en el noveno mes del año la actividad creció un 5.6 % interanual, mientras el peso experimentó una apreciación cercana al 5.4 % frente al dólar.
Relevancia regional e impacto en los mercados
Junto a la revisión de la nota crediticia principal, la evaluadora incrementó el techo país a BB+, lo que amplía la capacidad de financiamiento y reduce barreras para la transferencia de divisas hacia el exterior. Este tipo de avances sirve como referencia para economías en desarrollo de la región, entre ellas Paraguay, que monitorean las condiciones de financiamiento en los mercados internacionales de capitales.
El Ministerio de Hacienda y Economía dominicano ratificó que continuará aplicando políticas de control del endeudamiento para consolidar la confianza de los inversionistas y avanzar hacia un peldaño superior dentro de la calificación soberana global.
Datos clave
- Suba de nota: Fitch elevó el perfil crediticio a BB con perspectiva estable, respaldada en la solidez macroeconómica y reformas tributarias.
- Mayor expansión económica: La proyección de crecimiento para 2026 subió de 3.5 % a 4.5 %, superando el promedio de naciones pares.
- Ingreso de divisas: El flujo de moneda extranjera rondará los USD 50.700 millones, impulsado por remesas, turismo y exportaciones.
- Menor endeudamiento: La deuda del Gobierno central cerrará en torno al 47.9 % del PIB, por debajo de la media de 52.5 % de su categoría.






