Las cajas paralelas de Asunción representan una fuga estimada de entre 60 y 70 millones de dólares anuales para las arcas de la capital paraguaya. Así lo afirmó la intendenta electa Soledad Núñez al presentar los cálculos iniciales elaborados por sus asesores económicos. Según detalló, erradicar estos circuitos irregulares posibilitaría elevar la recaudación en aproximadamente un 40 %, un margen indispensable para enfrentar el pasivo municipal.
La futura administradora de la ciudad expuso este análisis durante una entrevista televisiva, donde advirtió sobre la delicada salud financiera de la comuna. El presupuesto anual de la institución ronda los 180 millones de dólares, una suma que queda ampliamente superada por una deuda consolidada cercana a los 200 millones de la moneda estadounidense. Núñez anticipó que todos los números presentados serán auditados con rigor apenas asuma la gestión formal.
El impacto de las cajas paralelas de Asunción en las arcas
El desvío hacia las cajas paralelas de Asunción ocurre mediante canales clandestinos que operan al margen de los registros contables oficiales. Núñez explicó que estas redes informales impiden que los aportes ciudadanos se destinen a servicios públicos y obras indispensables para la ciudadanía.
Uno de los ejemplos detallados consistió en la manipulación en el pago del impuesto inmobiliario. A través de gestores informales, presuntamente se ofrecía cancelar obligaciones de 30 millones de guaraníes mediante pagos directos de 10 millones de guaraníes por fuera del sistema. Al no ingresar a la tesorería municipal, esta maniobra provocaba una doble pérdida para la administración capitalina.
Asimismo, las denuncias abarcan presuntos cobros espurios en multas emitidas por la Policía Municipal de Tránsito y cánones irregulares a permisionarios en mercados públicos. Núñez consideró que este escenario no responde a conductas aisladas, sino a una matriz estructural que lleva años enraizada en la administración comunal.
Estructura del gasto y desbalance financiero
El diagnóstico preliminar reveló un grave desequilibrio en la asignación de recursos dentro de la comuna asuncena. Cerca del 93 % del presupuesto general se consume en gastos corrientes, rubro que comprende el pago de salarios, costos operativos y el servicio de las deudas financieras vigentes.
Por el contrario, solo el 7 % de los ingresos queda disponible para inversión pública, reduciéndose a un magro 3 % lo destinado de forma estricta a obras de desarrollo urbano. Esto explica la escasez de fondos para tareas esenciales como bacheo, mantenimiento de plazas y la construcción de desagües pluviales. A su vez, los sueldos absorberían entre el 55 % y el 60 % de los ingresos totales.
Frente a este cuadro, Núñez cuestionó la utilización pasada de fondos provenientes de bonos municipales para cubrir gastos corrientes. La intendenta electa adelantó que se ejecutará una auditoría general, pues no confía plenamente en la precisión de los balances heredados.
Plan de recuperación y medidas de control
Para frenar la sangría de las cajas paralelas de Asunción, la nueva gestión implementará una unidad especializada en el rescate de los fondos públicos. La propuesta contempla un tablero de control abierto a la ciudadanía que detallará qué esquemas ilícitos fueron desarticulados y qué sumas retornaron al municipio.
En cuanto a los recursos humanos, se calcula que la institución y la Junta Municipal albergan a unos 9.000 funcionarios. El legislativo comunal cuenta por sí solo con unos 1.400 dependientes para 24 ediles. Núñez ratificó que revisará los vínculos contractuales para establecer normas transparentes en los ascensos, contrataciones y desvinculaciones.
La agenda de reformas también incluirá una agencia de atracción de inversiones y un catastro multipropósito. Este instrumento cartográfico facilitará la regularización de las propiedades y otorgará previsibilidad a los inversionistas que hoy eligen otros distritos por causa de la burocracia y las presuntas solicitudes de coimas.
Datos clave
- Monto desviado: Se estima una fuga de entre US$ 60 millones y US$ 70 millones a través de cobros clandestinos.
- Aumento proyectado: Las autoridades electas calculan un incremento potencial del 40 % en ingresos si se erradica la recaudación paralela.
- Deuda comunal: El pasivo municipal alcanza unos US$ 200 millones, superando el presupuesto ordinario anual de US$ 180 millones.
- Distribución de fondos: Un 93 % de los recursos va a gastos corrientes y apenas un 3 % se canaliza a obras de desarrollo urbano.






