El cacao panameño consolida su posicionamiento en el continente europeo tras confirmarse la comercialización de 75 toneladas orientadas a compradores de Suiza, Alemania y Francia. La iniciativa comercial involucra de manera directa a los agricultores de la provincia de Bocas del Toro. Este paso afianza las opciones de crecimiento para las comunidades agrícolas locales.
La Cooperativa de Servicios Múltiples Cacao Bocatoreña ya envió cargamentos iniciales con destino al mercado suizo. De manera paralela, la organización gestiona convenios adicionales con importadores alemanes y franceses para despachar lotes de entre 25 y 50 toneladas métricas. Estas gestiones cuentan con el acompañamiento directo del Ministerio de Comercio e Industrias.
Proyección internacional del cacao panameño
El interés que despierta el grano en el viejo continente permite planificar un incremento en las ventas externas a mediano plazo. Las autoridades y los directivos cooperativos proyectan duplicar los volúmenes de exportación y expandir los envíos hacia el mercado de Estados Unidos. La meta apunta a consolidar contratos estables que sostengan la rentabilidad de las cosechas.
El gerente general de la cooperativa, Manuel Palacios, explicó que la participación en foros internacionales de promoción comercial facilitó el contacto directo con compradores europeos. Esta vinculación sin intermediarios permite a los agricultores negociar condiciones más favorables. Además, fortalece la competitividad en plazas que exigen trazabilidad rigurosa y certificados socioambientales.
Impacto social y capacidad productiva en las fincas
La actividad agrícola representa el sustento económico cotidiano para más de 1.500 familias rurales e indígenas en la región bocatoreña. Los integrantes de la cooperativa cultivan alrededor de 3.185 hectáreas, espacio que genera una cosecha aproximada de 350 toneladas anuales destinadas tanto a la venta externa como a industrias procesadoras locales.
Las zonas con mayor concentración de parcelas comprenden Almirante, Changuinola y Valle de Risco, además de varios sectores de la comarca Ngäbe Buglé. Los especialistas reconocen que el cultivo en terrenos montañosos o de difícil acceso plantea desafíos logísticos severos en materia de transporte, asistencia técnica y traslado rápido hacia los centros de acopio.
Calidad de exportación y desafíos del rubro
La industria chocolatera europea valora de manera especial el cacao panameño por sus notas aromáticas y su procesamiento bajo normas orgánicas y de comercio justo. Para sostener esta ventaja competitiva, los productores implementan estrictos protocolos de fermentación, secado y selección manual. Estos procedimientos aseguran que la almendra conserve las características requeridas por los fabricantes más exigentes.
El ministro de Comercio e Industrias, Julio Moltó, remarcó que las políticas de apertura comercial buscan generar empleo genuino e inversiones duraderas en las zonas productoras. Entre los años 2023 y 2026, las ventas exteriores de este fruto y sus derivados superaron los 29 millones de dólares, lo que ratifica la importancia del sector para la balanza comercial.
Pese al dinamismo de las ventas, los agricultores enfrentan problemas sanitarios históricos como la moniliasis, un hongo que daña las mazorcas y merma el rendimiento por hectárea. El Ministerio de Desarrollo Agropecuario proyecta para el ciclo 2025-2026 una superficie total de 6.084 hectáreas cultivadas por 2.046 productores, con una estimación de 19.148 quintales de almendra seca.
Datos clave
- Volumen negociado: se acordó la colocación de 75 toneladas dirigidas a Suiza, Alemania y Francia.
- Familias beneficiadas: más de 1.500 hogares rurales e indígenas dependen de esta actividad en Bocas del Toro.
- Ingresos comerciales: las exportaciones del grano y derivados superaron los 29 millones de dólares entre 2023 y 2026.
- Superficie agrícola: el país proyecta alcanzar más de 6.000 hectáreas sembradas con la participación de 2.046 productores registrados.






