Los universitarios reclaman por la falta de desembolsos en las becas de la Municipalidad de Asunción, mientras las autoridades mantienen trabas burocráticas y contratan cargos con altas remuneraciones. Los afectados integran el Programa de Apoyo a Mejores Egresados (PAME) y denunciaron que la falta de transferencias pone en riesgo la continuidad de sus estudios superiores. La administración actual postergó los pagos previstos y generó una severa crisis económica entre los jóvenes sobresalientes de la capital.
Perjuicio financiero y burocracia documental en las becas de la Municipalidad
El retraso en el otorgamiento de las becas de la Municipalidad afecta directamente la planificación económica de los estudiantes que provienen de colegios públicos y subvencionados. Debido a la lentitud en la revisión institucional, diversos certificados de vida y residencia caducaron antes de efectuarse las transferencias bancarias. Por este motivo, la institución municipal exige nuevamente trámites que ya habían sido entregados meses atrás.
Esta situación genera gastos imprevistos para los alumnos, quienes deben abonar entre G. 200.000 y G. 300.000 por constancias en universidades privadas, o cerca de G. 50.000 en la Universidad Nacional de Asunción. Los beneficiarios afirmaron que los canales oficiales de WhatsApp no brindan respuestas concretas sobre el calendario de acreditación. Sin embargo, las dependencias comunales sí exigen que los universitarios cumplan con actividades de voluntariado.
Cuestionamientos por designaciones y sueldos en la Dirección de Juventud
El descontento aumentó tras la designación de Violeta Fornerón al frente de la Dirección de Juventud y Deportes por parte del intendente Luis Bello. La dirigente se presentó anteriormente como candidata a concejal en las elecciones internas partidarias sin resultar electa, lo que provocó críticas de los estudiantes, quienes calificaron la medida como un nombramiento de carácter prebendario.
De acuerdo con los registros de planillas oficiales correspondientes al mes de agosto, Fornerón figura bajo la categoría de chofer en la Dirección de Servicios Urbanos, pero percibe una remuneración global de G. 17.830.850 mensuales. Dicho monto incorpora conceptos de responsabilidad en el cargo, bonificaciones administrativas, gastos de representación y complementos de jefatura, lo que contrasta con la falta de recursos para costear las becas estudiantiles.
Antecedentes de retrasos administrativos en la comuna capitalina
Las fallas en la entrega de fondos no constituyen un hecho aislado en la capital paraguaya. Durante el periodo de Óscar Rodríguez ya se habían registrado demoras similares en las cuotas correspondientes a mediados de año, modificando el esquema original de pagos mensuales a desembolsos semestrales o anuales.
El monto asignado por el programa equivale al 30% del salario mínimo legal, totalizando unos G. 8.000.000 anuales por alumno, cifra que cubre aproximadamente la mitad de los costos universitarios. Ante la ausencia de pagos, los jóvenes deben trabajar extensas jornadas y realizar ferias en los campus para pagar sus cuotas y evitar la pérdida de sus carreras de grado.
Datos clave
- Monto de la ayuda: Las becas contemplan un beneficio anual de aproximadamente G. 8.000.000, equivalente al 30% del salario mínimo.
- Trabas administrativas: La demora municipal provocó el vencimiento de documentos que los alumnos deben tramitar de nuevo a su propio costo.
- Contratación cuestionada: Violeta Fornerón cobra G. 17.830.850 mensuales con rubro de chofer mientras ejerce como directora comunal.
- Impacto educativo: Universitarios deben costear insumos, transporte y matrículas vendiendo productos y realizando doble jornada laboral.






