El régimen impositivo para los autos eléctricos en Paraguay experimentará cambios significativos tras el proyecto de ley impulsado por la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios. La institución recaudadora busca establecer una tasa del 5% del Impuesto al Valor Agregado tanto para la importación como para la primera comercialización local de rodados sustentables. Esta medida pretende sustituir de manera escalonada las exoneraciones absolutas que rigen para el sector automotor ecológico.
La formulación técnica inicial del fisco contemplaba cargas más onerosas, entre ellas la fijación inmediata de un arancel aduanero del 10%. Sin embargo, las conversaciones desarrolladas entre representantes gubernamentales y la Cámara de Distribuidores de Automotores y Maquinarias permitieron moderar la propuesta original. A través de este consenso, las autoridades decidieron conservar el arancel de importación en cero durante el primer tramo de la reforma.
Un cronograma de transición para los autos eléctricos en Paraguay
El esquema elaborado por el Poder Ejecutivo propone un periodo de adaptación que se extenderá por cinco años consecutivos. Durante este lapso de adecuación, las unidades mantendrán la exoneración arancelaria aduanera completa y únicamente quedarán gravadas con la tasa reducida del 5% del IVA en su primera venta. No obstante, las transferencias posteriores de estos mismos vehículos deberán tributar la alícuota general correspondiente al 10%.
Una vez concluida esta etapa intermedia en el año 2032, el marco normativo definitivo equiparará a los rodados limpios con el régimen tributario general. En ese momento, las compras devengarán un arancel del 20% en aduanas y el 10% del IVA. Conforme a las proyecciones financieras oficiales, este reordenamiento impositivo permitirá al Estado captar ingresos anuales de entre 11 y 30 millones de dólares cuando opere de forma plena.
Reacciones y reparos desde el sector importador comercial
Las modificaciones normativas no cuentan con un respaldo unánime en el empresariado paraguayo. Desde el Centro de Importadores del Paraguay transmitieron su inquietud tanto a los legisladores como a las autoridades del Ministerio de Economía. Los representantes gremiales argumentan que la electromovilidad nacional aún transita por una etapa embrionaria que requiere estímulos firmes para consolidarse.
Para el sector mercantil, la alteración anticipada de las reglas tributarias podría desmotivar el despliegue de infraestructura indispensable, como las terminales de abastecimiento rápido en corredores viales. Asimismo, advierten que la falta de predictibilidad legal a largo plazo podría frenar la decisión de compañías que planeaban renovar flotas corporativas hacia energías limpias, desalentando la adopción de autos eléctricos en Paraguay frente a los motores tradicionales.
Debate legislativo en el Congreso Nacional
El documento legislativo se encuentra actualmente en las instancias finales de revisión técnica dentro del Poder Ejecutivo. Tras la firma del proyecto por parte de las autoridades competentes, el texto ingresará oficialmente a las cámaras del Congreso Nacional para su tratamiento formal. En el parlamento se analizarán las posturas encontradas entre la necesidad estatal de recaudar y las demandas de certeza comercial de los gremios.
Desde el equipo técnico tributario recalcan que Paraguay cuenta con una matriz de generación eléctrica limpia gracias a sus centrales hidroeléctricas binacionales. A pesar de esa ventaja comparativa, los especialistas estatales sostienen que los beneficios fiscales totales no pueden sostenerse de forma indefinida en el tiempo. La propuesta continuará su curso institucional con miras a regir en los próximos periodos fiscales.
Datos clave
- Tasa reducida: La Dirección Nacional de Ingresos Tributarios plantea aplicar un 5% de IVA a la importación y primera venta de coches híbridos y eléctricos.
- Ventana de cinco años: El arancel de importación continuará en cero por un lustro, pasando al 20% arancelario y 10% de IVA a partir de 2032.
- Recaudación esperada: El fisco estima una inyección adicional para las arcas estatales de entre USD 11 millones y USD 30 millones anuales con el régimen definitivo.
- Reparos comerciales: El Centro de Importadores del Paraguay advierte que el cambio normativo puede frenar inversiones en infraestructura de carga y compra de flotas limpias.






