Un ataque armado en Guatemala causó la muerte del expolicía Héctor Francisco Serrano Mazariegos, de 43 años, durante la mañana del jueves en la zona 6 de la capital del país centroamericano. La víctima se encontraba sentada al volante de una camioneta de color negro cuando sufrió múltiples impactos de proyectil de arma de fuego frente al inmueble 7-09, ubicado sobre la intersección de la 18 avenida A y la 7a. calle. Socorristas de los Bomberos Voluntarios acudieron al auxilio, pero constataron que el conductor ya no presentaba signos de vida.
Emboscada y operativo pericial en el lugar
El ataque armado en Guatemala se produjo a plena luz del día en un área transitada que alberga locales comerciales y talleres de reparación mecánica. De acuerdo con testimonios preliminares recogidos en la zona, dos sujetos desconocidos que viajaban a bordo de una motocicleta se aproximaron al vehículo y abrieron fuego de manera reiterada. Los agresores huyeron rápidamente del sitio antes de la llegada de las fuerzas del orden público.
Al responder al llamado de emergencia, integrantes de la Cuarta Compañía de Bomberos Voluntarios evaluaron clínicamente al afectado y notificaron formalmente el deceso a la Policía Nacional Civil y al Ministerio Público. Los peritos de la fiscalía se encargaron de precintar la escena del crimen con el fin de recolectar evidencias técnicas e iniciar las averiguaciones correspondientes.
Durante las primeras inspecciones oculares, los técnicos judiciales contabilizaron al menos 18 casquillos de bala esparcidos sobre la calzada y las cercanías del rodado. El parabrisas delantero del automóvil presentaba numerosas perforaciones concentradas en dirección al asiento principal, lo que demuestra la intensidad de la ráfaga descargada por los sicarios.
Perfil de la víctima y trayectoria institucional
El hombre ultimado era oriundo del departamento guatemalteco de Escuintla y prestó servicios uniformados dentro de las filas estatales hasta hace cerca de dos años, momento en que formalizó su baja de la institución. Mientras integró la fuerza civil, estuvo asignado a la División de Protección de Personas y Seguridad, una dependencia especializada encargada de proveer custodia directa a autoridades gubernamentales, jefes comunales y figuras del ámbito político.
Posterior a su paso por el servicio público, Serrano Mazariegos comenzó a dedicarse a diferentes emprendimientos de índole privada. Según los registros oficiales del sistema de compras públicas del Estado guatemalteco, figuraba formalmente vinculado a una empresa de servicios de transporte denominada Transportes Mi Pequeña Preciosa, además de comercializar vehículos en el mercado local.
Curso de las pesquisas oficiales
El Ministerio Público conduce las líneas de indagación penal orientadas a determinar el móvil del crimen y las identidades de quienes dispararon. Hasta el momento no se han reportado detenciones de personas sospechosas relacionadas con este trágico suceso violento.
Las autoridades guatemaltecas buscan esclarecer si el ataque provino de represalias ligadas a sus labores mercantiles recientes o si responde a conflictos generados durante su pasado operativo policial. Los agentes investigadores analizan cámaras de seguridad del área comercial para rastrear la ruta de escape que utilizaron los atacantes tras perpetrar este nuevo hecho criminal en la capital.
Datos clave
- Víctima fatal: Héctor Francisco Serrano Mazariegos, expolicía de 43 años originario de Escuintla.
- Lugar del crimen: Intersección de la 18 avenida A y 7a. calle, en la zona 6 de la Ciudad de Guatemala.
- Modalidad del ataque: Dos sospechosos armados a bordo de una motocicleta dispararon en reiteradas ocasiones contra el conductor.
- Evidencias levantadas: Investigadores hallaron al menos 18 casquillos balísticos frente al vehículo perforado.
- Antecedentes laborales: El fallecido integró la unidad de escoltas de funcionarios antes de dedicarse al rubro del transporte.






