Un grupo de siete policías condenados en Guatemala recibieron penas de hasta 60 años de cárcel tras ser hallados culpables por el secuestro, golpiza y asesinato de dos hombres. Los hechos ocurrieron en abril de 2024 en la localidad de San Andrés Itzapa, departamento de Chimaltenango, y conmocionaron a la sociedad por el trasfondo homofóbico del ataque.
Las víctimas fueron Milton Santamaría, un ciudadano canadiense de origen salvadoreño de 45 años, y Eldin Leonel Choc Xi, un joven guatemalteco de 28 años. Ambos mantenían una relación sentimental y proyectaban la compra de tierras para un emprendimiento agrícola, planes que quedaron truncados tras una arbitraria intervención policial.
Irregularidades y agresiones en la subestación policial
El Ministerio Público demostró que el arresto careció de sustento legal. Pese a que los uniformados alegaron un supuesto escándalo en la vía pública frente a un comercio local, las pericias judiciales desmintieron dicha versión y confirmaron que no existía delito alguno que ameritara el arresto.
Una vez retenidos en la sede 73-15 de la Policía Nacional Civil, los dos hombres permanecieron esposados con las manos hacia la espalda mientras recibían golpizas continuas. Durante la agresión se registraron insultos alusivos a su orientación sexual, lo que consolidó la acusación de crimen de odio respaldada por organizaciones de derechos humanos.
Santamaría falleció dentro del recinto a consecuencia de una hemorragia masiva generada por la rotura de la aorta abdominal. Tras constatar el deceso, los agentes intentaron montar una coartada atribuyendo falsamente las lesiones a un choque vehicular.
La desaparición de Eldin Choc y el hallazgo del cuerpo
Con la intención de encubrir el homicidio, los uniformados trasladaron a Choc en un rodado particular hacia un paraje solitario entre Chimaltenango y Sacatepéquez. La familia del joven inició un intenso rastrillaje por barrancos y caminos vecinales tras perder todo rastro sobre su paradero.
El cadáver de Choc fue localizado seis días después en una zona de matorrales por su propio hermano. La autopsia forense reveló asfixia por estrangulamiento, prendas desacomodadas y evidentes signos de tortura, entre ellos la amputación de una mano y varios dedos.
La indignación de la población ante la brutalidad del caso desencadenó fuertes manifestaciones comunitarias. Los pobladores exigieron explicaciones y terminaron incendiando las dependencias policiales donde ocurrieron las agresiones iniciales.
Fuga internacional y captura del jefe policial
El principal señalado en la investigación, el exsubinspector Edy Leonel Vásquez Rabanales, huyó del territorio guatemalteco al desatarse el escándalo. La justicia activó de inmediato una notificación roja mediante la Organización Internacional de Policía Criminal para dar con su ubicación.
En junio de 2024, agentes de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos detuvieron a Vásquez Rabanales cuando intentaba ocultarse en dicho país. Su posterior extradición a Guatemala permitió avanzar con el juicio oral contra los responsables del doble homicidio.
El fallo judicial contra los policías condenados en Guatemala
El Tribunal de Mayor Riesgo B dictó sentencia con penas severas para los implicados en la causa. La resolución judicial colocó a los policías condenados en Guatemala ante la justicia por los delitos de ejecución extrajudicial, abuso de autoridad, discriminación e incumplimiento de deberes.
Vásquez Rabanales y el exagente Freddy Santiago Velásquez Pérez recibieron 60 años de encierro inconmutable. Por su parte, Mauricio Contreras Salán fue sentenciado a 30 años por su implicación en la muerte de Santamaría.
El juzgado también impuso 11 años de prisión a Yorleni Macario Ramos y Yulisa Ayala Yol por incumplimiento de deberes y discriminación. Asimismo, Ángel Roquel Sajbochol y Jeremías Jacobo Rojas recibieron penas de 10 y 8 años de privación de libertad, respectivamente. Con estos policías condenados en Guatemala, el proceso judicial fijó además una audiencia para determinar la reparación digna destinada a las familias afectadas.
Datos clave
- El Tribunal de Mayor Riesgo B sentenció a siete expolicías con condenas de entre 8 y 60 años de cárcel.
- Las víctimas fatales fueron Milton Santamaría y Eldin Choc Xi, atacados por agentes en la subestación de San Andrés Itzapa.
- La causa judicial acreditó detención arbitraria, torturas, estrangulamiento e insultos homofóbicos contra la pareja.
- El exjefe policial prófugo fue capturado en Estados Unidos por la Patrulla Fronteriza y extraditado para enfrentar juicio.






