Un nuevo plan de telecomunicaciones comenzó a ser estructurado por las autoridades reguladoras de Panamá junto a organismos técnicos internacionales para blindar la conectividad en situaciones críticas. La iniciativa fue presentada tras dos jornadas de trabajo interinstitucional organizadas en la capital panameña. El proyecto busca establecer protocolos estrictos para responder ante fenómenos climáticos severos, sismos u otros eventos que puedan comprometer la seguridad pública.
La necesidad de un plan de telecomunicaciones ante desastres
El impulso de este marco regulatorio cobró mayor fuerza tras el sismo registrado el pasado 9 de octubre en territorio panameño. Aunque aquel evento causó inquietud en diversas provincias, la infraestructura de transmisión demostró una respuesta operativa favorable en la mayoría de las áreas. Sin embargo, los técnicos advirtieron que los impactos de estos fenómenos pueden desbordar con rapidez los límites del epicentro.
El director de Telecomunicaciones de la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP), Alkin Saucedo, explicó que la interrupción del servicio fue mínima y acotada a sectores muy puntuales. El funcionario subrayó la relevancia de la coordinación previa con distribuidoras eléctricas y prestadores de telefonía. Aquella articulación facilitó que los canales de voz y datos se mantuvieran operativos durante las horas de mayor incertidumbre.
Articulación con organismos internacionales y operadoras
Las jornadas de análisis contaron con el acompañamiento directo de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), entidad de las Naciones Unidas especializada en tecnologías de la información. El organismo aportó lineamientos globales y experiencias de otros países para fortalecer la resiliencia en la infraestructura panameña. La intención es que las empresas privadas y las instituciones de socorro manejen un mismo lenguaje de intervención.
Bajo esa premisa, la consolidación del plan de telecomunicaciones busca formalizar los procedimientos que hoy se ejecutan de manera reactiva. Disponer de canales confiables permite canalizar alertas tempranas hacia la población civil, distribuir recursos de auxilio y organizar las evacuaciones en zonas vulnerables. Cuando el flujo informativo falla, la gestión de cualquier desastre natural se complejiza drásticamente.
Supervisión en terreno y mitigación de daños
La administradora general de la ASEP, Zelmar Rodríguez Crespo, supervisó personalmente los centros de control de las compañías eléctricas ENSA y Naturgy. Durante las inspecciones, la funcionaria verificó los protocolos implementados frente a los cortes de energía que afectaron a ciertas localidades tras el movimiento telúrico. La prioridad institucional radica en garantizar un suministro continuo, seguro y estable para todos los usuarios.
Uno de los episodios que exigió mayor despliegue técnico ocurrió en Isla Cañas, dentro de la provincia de Los Santos. El abastecimiento energético de la comunidad insular quedó interrumpido debido a una avería provocada por el sismo en el cable submarino de interconexión. El restablecimiento total se logró tras intensas maniobras de reparación submarina coordinadas por las empresas y el ente regulador.
Prevención técnica y relevancia regional
El monitoreo estatal sobre las redes de energía y telecomunicaciones continuará reforzado debido a la persistencia de réplicas sísmicas y al mal clima en varias regiones. Para los países de la región, incluido Paraguay y sus vecinos sudamericanos, este tipo de herramientas de contingencia representa un modelo de gestión preventiva. Mantener la infraestructura crítica en pie resulta determinante para salvaguardar vidas humanas ante cualquier catástrofe imprevista.
Datos clave
- Iniciativa conjunta: La ASEP y la Unión Internacional de Telecomunicaciones desarrollan protocolos para preservar las redes en emergencias.
- Antecedente cercano: El sismo del 9 de octubre en Panamá evidenció la necesidad de coordinar de forma previa al sector público y privado.
- Afectación puntual: La rotura de un cable submarino dejó temporalmente sin luz a Isla Cañas, lo que motivó reparaciones inmediatas.
- Objetivo principal: Garantizar que los servicios esenciales y las alertas a la población permanezcan operativos durante situaciones críticas.






