El gobierno hondureño busca sellar un nuevo acuerdo con el FMI que se extienda durante los próximos tres años de mandato. Una comitiva de especialistas del organismo multilateral arribará este lunes a Tegucigalpa para realizar la sexta y definitiva auditoría del plan pactado originalmente en 2023. El resultado técnico de estos análisis marcará el rumbo de las futuras líneas de financiamiento internacional para el país centroamericano.
El secretario de Finanzas, Emilio Hernández, confirmó que la delegación internacional permanecerá en territorio hondureño cerca de dos semanas. En este período, los técnicos verificarán la marcha de las medidas de equilibrio fiscal y el nivel de acatamiento de las metas estructurales suscritas por el Estado. La agenda incluye reuniones con el Gabinete Económico, líderes empresariales y una audiencia con el presidente Nasry Asfura.
La llegada de los evaluadores a Tegucigalpa
Las conversaciones formales estarán encabezadas por Nigel Chalk, quien se desempeña como director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional. Su presencia ratifica la trascendencia que Washington le otorga a este examen de cierre. Los técnicos revisarán los libros fiscales y las cuentas públicas para medir la sostenibilidad del gasto.
Durante su estancia, los enviados de la entidad financiera recopilarán datos sobre la inflación, el nivel de endeudamiento y la evolución de los ingresos tributarios. El ministro de Finanzas expresó optimismo respecto a las cifras macroeconómicas que Honduras exhibirá en las mesas de trabajo. Según la cartera económica, estos balances constituyen la base técnica necesaria para abrir de inmediato otra fase de negociaciones.
Metas estructurales y la reforma del sistema energético
Uno de los capítulos más sensibles que examinará la delegación internacional corresponde a la gestión del mercado eléctrico. Las finanzas del sector de la energía concentran especial atención debido a su alto impacto en el déficit del tesoro hondureño. La sostenibilidad de este rubro condiciona buena parte de la estabilidad presupuestaria de la administración central.
Entre las obligaciones asumidas sobresale la puesta en marcha de la Ley de Justicia Energética, normativa sancionada por el Congreso Nacional en agosto pasado. Los voceros oficiales deberán exponer el avance de estas reformas y justificar las medidas administrativas aplicadas. El organismo examinará si los cambios adoptados bastan para reducir las pérdidas operativas y mejorar la eficiencia en la distribución de electricidad.
La búsqueda de un nuevo acuerdo con el FMI
El anterior entendimiento económico, formalizado durante 2023, habilitó a Honduras el acceso a fondos por unos 823 millones de dólares con el propósito de respaldar reservas y equilibrar la balanza de pagos. Aquel instrumento caducó en septiembre reciente tras agotar su calendario operativo.
Frente a este escenario, las autoridades pretenden alcanzar un acuerdo con el FMI que cubra el trienio restante del presidente Nasry Asfura, quien juró el cargo el 27 de enero de 2026. Aunque superar la sexta evaluación no asegura de modo automático un convenio posterior, un dictamen favorable resulta imprescindible para encauzar el financiamiento. De esta manera, el gobierno espera sostener la disciplina en el gasto mientras busca amortiguar las necesidades de empleo y los costos de vida.
Importancia financiera para la región
Los procesos de supervisión técnica de los organismos multilaterales generan particular atención en economías en desarrollo de América Latina, donde el aval de Washington actúa como garantía para los inversores. Contar con un programa vigente disminuye la percepción de riesgo soberano y facilita el ingreso a los mercados de crédito voluntario en condiciones más ventajosas.
En este contexto, un acuerdo con el FMI consolida la certidumbre en las finanzas estatales y envía señales positivas al comercio internacional. Para Honduras, compatibilizar el cumplimiento de estos estrictos compromisos macroeconómicos con las demandas sociales representa el principal desafío de las próximas semanas.
Datos clave
- Misión de dos semanas: una comitiva técnica del FMI, dirigida por Nigel Chalk, arriba este lunes a Honduras para auditar el cumplimiento del programa 2023.
- Financiamiento previo: el convenio económico que venció en septiembre pasado facilitó el acceso a cerca de 823 millones de dólares para el país.
- Sector energético: la correcta aplicación de la Ley de Justicia Energética figura entre los compromisos estructurales centrales bajo supervisión.
- Nueva etapa: la administración de Nasry Asfura apunta a negociar un programa financiero que rija durante los próximos tres años de mandato.






