La campaña de vacunación contra la poliomielitis se intensificó en Panamá tras detectarse un preocupante descenso en las dosis de refuerzo pediátricas. El Ministerio de Salud y la Organización Panamericana de la Salud emitieron una alerta sanitaria para evitar la reintroducción de este peligroso virus en el territorio panameño.
La alerta surge en el marco del Día Mundial contra la Poliomielitis, conmemorado cada 24 de octubre, fecha en la que las instituciones sanitarias enfatizaron la necesidad de recuperar las coberturas previas. Aunque la nación no registra transmisión autóctona desde hace 32 años, las bajas tasas actuales amenazan con debilitar el escudo comunitario.
Preocupación por rezago en el esquema infantil
Los informes oficiales emitidos por el Programa Ampliado de Inmunizaciones revelaron disparidades notables en el cumplimiento de los calendarios médicos. Hasta el mes de septiembre, la aplicación del biológico en bebés menores de doce meses alcanzó un aceptable 88 %.
En contraste, la aplicación de la dosis correspondiente a los 18 meses apenas llegó a cerca del 67 %, lo que encendió las alarmas ministeriales. El viceministro de Salud, Manuel Zambrano Chang, subrayó que este porcentaje deja desprotegida a una porción considerable de infantes vulnerables.
Para contrarrestar esta brecha, los equipos sanitarios desplegaron brigadas del 19 al 25 de octubre, logrando aplicar 24.318 inyecciones protectoras. Esta movilización facilitó además la puesta al día de otros fármacos preventivos esenciales como rotavirus, neumococo y el virus del papiloma humano.
Riesgos clínicos y secuelas del virus
El patógeno responsable de este cuadro se disemina por la vía fecal-oral mediante agua, alimentos o contacto directo con superficies contaminadas. Afecta de forma predominante a personas menores de cinco años que carecen de defensas activas.
En un gran número de pacientes la infección cursa de manera asintomática, facilitando su dispersión silenciosa entre comunidades no inmunizadas. Cuando se presentan síntomas, los cuadros habituales incluyen malestar general, dolor de cabeza, náuseas persistentes, rigidez en la nuca y fiebre moderada.
En las formas severas, el virus penetra el sistema nervioso y destruye las neuronas motoras, causando parálisis flácida irreversible en extremidades inferiores. La Organización Mundial de la Salud señala que entre el 5 % y el 10 % de los casos paralíticos fallecen si se compromete la musculatura respiratoria.
Importancia de la vacunación contra la poliomielitis en la región
Sostener una alta tasa de vacunación contra la poliomielitis resulta indispensable para los sistemas sanitarios del continente, incluido Paraguay. Las autoridades recuerdan que la región americana consiguió certificarse como libre de poliovirus salvaje en 1994, pero la amenaza de casos importados sigue latente.
En la actualidad, Afganistán y Pakistán continúan como los únicos focos con transmisión endémica activa en todo el planeta. A lo largo del año 2025, estos dos territorios notificaron en conjunto 52 infectados, lo que demuestra la vigencia de la circulación global.
Ante ese panorama, la vigilancia epidemiológica regional monitorea constantemente cualquier cuadro de parálisis flácida aguda. Las dosis biológicas continúan suministrándose de forma totalmente gratuita en policlínicas y centros de atención primaria para salvaguardar a toda la población.
Datos clave
- Cobertura dispar: El esquema en menores de un año llegó al 88 %, pero el refuerzo a los 18 meses bajó al 67 % en Panamá.
- Avance preventivo: Durante las jornadas sanitarias de octubre se lograron aplicar 24.318 dosis de biológicos protectores.
- Transmisión activa: Afganistán y Pakistán contabilizaron 52 casos de poliovirus salvaje durante 2025.
- Gravedad médica: La infección puede ocasionar parálisis irreversible y entre un 5 % y 10 % de muertes por afectación respiratoria.






