El sector del turismo en Cuba registró un derrumbe histórico al captar apenas 477.707 viajeros internacionales entre enero y septiembre de 2026, según reportes oficiales de la Oficina Nacional de Estadística e Información difundidos por el medio Diario de Cuba. Este resultado representó únicamente el 34,9% del volumen alcanzado en igual tramo del ciclo precedente, lo que equivale a una pérdida neta de 890.140 visitantes foráneos en la isla caribeña. El retroceso ocurrió en un entorno marcado por apagones masivos, falta de combustibles, desabastecimiento de alimentos e insumos médicos y restricciones financieras externas.
Factores del declive y contracción de vuelos
La trayectoria descendente se agudizó de manera notoria a partir del segundo mes del año. Durante enero ingresaron 184.833 pasajeros extranjeros, pero la imposición de sanciones petroleras por parte de Washington en febrero detonó dificultades críticas para el abastecimiento de combustible de aviación. Ante la imposibilidad técnica de reabastecer sus aeronaves en los aeropuertos cubanos, múltiples aerolíneas internacionales de larga distancia cancelaron o redujeron frecuencias de viaje de forma inmediata.
En consecuencia directa de esas limitaciones logísticas, los desembarcos internacionales cayeron a 77.663 en febrero, para luego precipitarse a 35.561 en marzo y 30.551 en abril. La temporada media posterior no logró recomponer los registros, con entradas de 30.883 visitantes en mayo, 28.100 en junio, 32.277 en julio y 30.490 en agosto. El peor momento del año se dio en septiembre, cuando apenas arribaron 27.354 personas al país, el piso estadístico mensual del ciclo evaluado.
Caída generalizada en los principales países emisores
El deterioro golpeó a los principales mercados tradicionales que sostenían los ingresos turísticos de la isla. Canadá, históricamente la principal plaza emisora de veraneantes, sufrió un retroceso interanual del 76,9%, lo que implicó restar 430.460 viajeros y explicar prácticamente la mitad del retroceso global de llegadas. Por su parte, la llegada de turistas desde Rusia se contrajo en 67.205 plazas, las visitas de la comunidad cubana residente en el exterior cayeron en 60.081 personas y los viajeros provenientes de Estados Unidos disminuyeron en 42.984 personas.
El comportamiento negativo también arrastró a los orígenes secundarios y regionales. México, que venía mostrando un avance en los dos años previos, sufrió una reducción cercana al 45% al computar 24.369 llegadas, mientras que Argentina verificó una retracción del 39,9% con 15.260 pasajeros. En Europa, España registró una baja del 69,6% al aportar solo 11.182 visitantes e Italia cayó 41,7% sumando 9.278 arribos. Desde Colombia llegaron 10.672 personas, un 40,6% del registro anterior, al tiempo que China retrocedió un 43% y contabilizó 10.238 turistas.
El impacto en las cadenas y el turismo en Cuba
La disminución de la demanda internacional coincidió con una fuerte subutilización de la infraestructura hotelera administrada por el conglomerado militar GAESA. A través de su operadora Gaviota, el grupo inauguró en octubre el complejo Playa Luxury Varadero de 85 habitaciones, mientras la amplia mayoría de sus complejos permanece clausurada tras la retirada paulatina de cadenas internacionales. La directora de ventas de la firma, Elia Elena Cortés, detalló que la compañía mantiene operativas únicamente 3.470 habitaciones en Varadero, La Habana, Cayo Santa María y Topes de Collantes, frente a un inventario total proclamado superior a los 30.000 cuartos.
Esa cifra confirma que la corporación mantiene inactivo casi el 90% de su capacidad instalada, con un nivel de utilización efectivo que ronda apenas el 11,6%. Sobre este escenario, el economista Emilio Morales evaluó que la debacle del turismo en Cuba responde a fallas estructurales internas que precedieron al bloqueo energético externo, tales como el colapso del sistema eléctrico, el deterioro general del transporte y el declive en los servicios esenciales.
Datos clave
- Caída interanual: La llegada de turistas se redujo un 65,1% con respecto a 2025, sumando apenas 477.707 arribos entre enero y septiembre.
- Pérdida en Canadá: El mercado canadiense perdió 430.460 pasajeros, lo que representa un derrumbe del 76,9% y explica la mitad del déficit total.
- Capacidad ociosa: El grupo estatal Gaviota opera apenas 3.470 habitaciones de las más de 30.000 que posee, manteniendo sin actividad cerca del 88,4% de sus instalaciones.
- Factores determinantes: La crisis de combustible aeronáutico, los reiterados apagones y el desabastecimiento forzaron la cancelación masiva de vuelos y la salida de cadenas internacionales.






