El tipo de cambio en Costa Rica experimenta tensiones que podrían empujar al alza la cotización de la divisa estadounidense frente a la moneda nacional. El economista Norberto Zúñiga, consultor de la firma Ecoanálisis, identificó un conjunto de variables tanto internas como externas que inciden directamente en este comportamiento cambiario. Entre los elementos determinantes destacan el costo internacional de las materias primas, las tasas de interés globales y el desempeño del comercio exterior.
El tipo de cambio y los factores externos
El entorno internacional juega un papel crucial en las presiones alcistas sobre la moneda extranjera. Los conflictos geopolíticos recientes provocaron un encarecimiento notable del petróleo, los alimentos y otros insumos estratégicos, encareciendo de forma directa las compras costarricenses en el exterior. Durante los primeros nueve meses del año, la factura petrolera de ese país registró un crecimiento cercano al 50 %, lo que obligó a demandar mayores montos de moneda norteamericana.
A este escenario se suma el incremento en las tasas de interés internacionales, reflejado en el rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos. Estos títulos alcanzaron rendimientos del 5,30 % a diez años y del 5,60 % para los plazos de tres décadas. La elevada rentabilidad ofrecida en el mercado norteamericano genera atractivos rendimientos que estimulan el movimiento de capitales hacia el exterior, reduciendo la liquidez disponible en plazas emergentes.
Desaceleración exportadora e inversión en zonas francas
En el plano doméstico, el comportamiento del comercio exterior muestra señales de menor dinamismo que restringen la oferta de divisas. Las exportaciones de bienes registraron un avance de apenas 3,8 % en los primeros ocho meses evaluados, marcando una fuerte caída frente al 15,7 % observado en el ciclo previo. Al mismo tiempo, las ventas de servicios reportaron una contracción superior al 3 % en el primer semestre.
Especialistas señalan que la prolongada apreciación previa del colón y la imposición de aranceles estadounidenses afectaron la competitividad empresarial. Varias empresas amparadas en el Régimen de Zonas Francas comenzaron a anunciar despidos, reestructuraciones y ceses parciales de operaciones. Salvo transacciones puntuales de gran envergadura, el flujo de inversión extranjera directa podría experimentar retrocesos significativos en el corto plazo.
Comportamiento del mercado y reservas del Banco Central
Las expectativas de los agentes económicos también condicionan la evolución cambiaria futura. Si empresas e inversionistas anticipan una depreciación sostenida, la preferencia por adquirir divisas se intensifica, disminuyendo al mismo tiempo la colocación de dólares en plaza. A este factor psicológico se suman las dudas vinculadas con la trayectoria fiscal y las evaluaciones crediticias soberanas para los períodos venideros.
Ante estas tensiones, el Banco Central de Costa Rica debió intervenir con sus reservas monetarias internacionales para abastecer los requerimientos de divisas del sector público no financiero. La entidad monetaria canalizó más de 187 millones de dólares hacia dependencias estatales, entre ellas la refinadora de petróleo, absorbiendo menos divisas en las sesiones mayoristas. Esta dinámica provocó que el tipo de cambio promedio acumulara alzas consecutivas en el mercado interbancario regional.
Datos clave
- Factura petrolera: El gasto de Costa Rica en hidrocarburos aumentó cerca de un 50 % en los primeros nueve meses debido al contexto geopolítico.
- Rendimientos externos: Los bonos del Tesoro estadounidense rondan tasas de hasta 5,60 %, lo que presiona la salida neta de capitales.
- Exportaciones debilitadas: Las ventas externas de bienes frenaron su crecimiento al 3,8 % y los servicios retrocedieron más de 3 %.
- Uso de reservas: La banca central costarricense utilizó casi 60 millones de dólares de sus reservas internacionales para suplir la demanda estatal.





