La economía de Paraguay enfrenta un conjunto de seis dificultades estructurales que limitan su potencial de crecimiento a largo plazo y condicionan la sostenibilidad de sus finanzas públicas. Diversos análisis técnicos coinciden en que los principales obstáculos se concentran en el gasto estatal, los compromisos financieros, la política impositiva, la infraestructura eléctrica, el mercado laboral y el régimen previsional. Estos factores demandan reformas profundas para evitar un estancamiento en el bienestar social.
Presión de la deuda y calidad del gasto estatal
El manejo de los recursos públicos constituye uno de los primeros escollos para el país. La economista Ana Rojas Viñales sostuvo que racionalizar los desembolsos estatales no significa necesariamente achicar el aparato gubernamental, sino optimizar su rendimiento. En su análisis, apuntó a la necesidad de revisar asignaciones presupuestarias que terminan respondiendo a intereses de grupos particulares en lugar de priorizar las urgencias de la ciudadanía.
De forma paralela, el peso del endeudamiento estatal genera una carga creciente sobre el presupuesto general. El incremento sostenido en el pago de intereses por los compromisos soberanos reduce de manera directa los fondos disponibles para la inversión social y física. Esta reducción del margen fiscal impide canalizar recursos hacia obras viales, escuelas y centros hospitalarios que resultan indispensables para dinamizar la economía de Paraguay.
La economía de Paraguay ante el reto energético y tributario
El régimen impositivo tradicional también muestra signos de agotamiento frente a las exigencias globales. Analistas del sector advierten que el esquema conocido como 10-10-10, basado en tasas bajas de renta corporativa, renta personal y valor agregado, ya no resulta suficiente para cautivar a inversionistas de gran escala. El exministro de Hacienda Benigno López calificó esta estructura tributaria como un espejismo que no garantiza por sí sola la llegada de capitales sostenibles.
Al mismo tiempo, la distribución de energía plantea un desafío urgente para el aparato productivo nacional. El experto Guillermo López Flores alertó sobre las debilidades del sistema de transmisión y distribución ante una eventual crisis de infraestructura. La Administración Nacional de Electricidad registra un desfase aproximado de dos años en la ejecución de su Plan Maestro de Obras, un programa que los especialistas consideran adecuado en su diseño pero severamente desfinanciado.
Informalidad laboral y vulnerabilidad en las jubilaciones
El sector del empleo presenta fisuras que comprometen la protección de la población trabajadora. Las actividades no formalizadas representan el 20,5 % del producto interno bruto paraguayo, mientras que la tasa de informalidad alcanzó al 60,1 % de los ocupados en el último ciclo medido. La economista Verónica Serafini enfatizó que la dignidad laboral está ligada a la formalización, un paso clave que el mercado no logra consolidar a pesar del crecimiento económico general.
Esta fragilidad laboral se traduce directamente en un riesgo para la seguridad social, constituyendo una amenaza persistente para la economía de Paraguay. La superintendenta de Jubilaciones, Griselda Figueredo, advirtió que el sistema de pensiones es acotado y carece de estabilidad garantizada para las próximas décadas. El incremento de la presión demográfica y financiera sobre las cajas jubilatorias exige intervenciones normativas inmediatas para evitar desequilibrios financieros irreversibles.
Datos clave
- Cuentas públicas: la economista Ana Rojas Viñales remarcó que optimizar el gasto estatal requiere erradicar asignaciones que benefician a intereses particulares.
- Obligaciones financieras: el encarecimiento de los intereses de la deuda pública resta espacio a inversiones estratégicas para el desarrollo.
- Infraestructura eléctrica: el Plan Maestro de Obras de la ANDE arrastra un atraso de dos años debido a la falta de financiamiento adecuado.
- Mercado laboral: la informalidad abarca al 60,1 % de la fuerza laboral activa y representa el 20,5 % del PIB.
- Seguridad social: la Superintendencia de Jubilaciones alertó sobre la inestabilidad a futuro y las coberturas limitadas del sistema de pensiones.





