El precio de autos usados se mantendrá sin variaciones en el mercado paraguayo pese al impacto del reciente temporal de granizo que afectó a unos 1.500 rodados en diferentes playas del país. Referentes comerciales del rubro automotor aseguraron que el contexto financiero actual impide trasladar las pérdidas materiales directas a los clientes finales.
Desde el Centro de Importadores de Vehículos Usados explicaron que todavía se encuentran evaluando el volumen total del perjuicio económico ocasionado por el fenómeno meteorológico. No obstante, directivos y encargados de ventas coincidieron en que una suba de tarifas frenaría por completo las operaciones comerciales.
Impacto del granizo en playas sin seguro
El presidente del gremio importador, Luis Pereira, señaló que el negocio automotor venía experimentando oscilaciones habituales de oferta y demanda antes de este fenómeno climático imprevisto. La adquisición de automóviles venía mostrando un repunte parejo tanto en el segmento de vehículos recién importados como en el de rodados cero kilómetros.
Respecto a los gastos derivados de chapería y reposición de parabrisas, Pereira reconoció que las reparaciones representan una carga económica imprevista para los comerciantes. Aquellos establecimientos comerciales que cuentan con pólizas de seguro no tendrán mayores inconvenientes financieros, aunque la gran mayoría de las playas carece de este tipo de coberturas.
El titular de la nucleación automotriz apuntó que quienes afronten ese desembolso deberán evaluar alternativas para amortizar los costos. Sin embargo, admitió que el margen de maniobra de las empresas es reducido en el escenario comercial vigente.
El precio de autos usados frente a la competencia
Por su parte, el gerente comercial Alfredo Martínez remarcó que el precio de autos usados no puede modificarse al alza debido a la fuerte rivalidad existente dentro del mercado paraguayo. Elevar las cotizaciones implicaría perder compradores de manera inmediata frente a otros negocios que no sufrieron el impacto de la tormenta.
Martínez recordó que gran parte de los comerciantes no registraron destrozos en sus predios y mantendrán sus ofertas habituales sin modificaciones. Como los valores de referencia ya se encuentran consolidados en plaza, resulta inviable aplicar incrementos en las unidades que necesitaron reacondicionamiento estético.
En la misma línea, otros vendedores del rubro automotor indicaron que absorber el gasto de las reparaciones es la única salida operativa viable. La prioridad de las empresas del sector es concretar ventas continuas y preservar el flujo de caja diario.
Falta de circulante y absorción de costos
El vicepresidente del gremio automotor, Miguel Barrios, enfatizó que resulta inviable retocar el precio de autos usados porque la plaza comercial se quedaría directamente sin compradores. El representante gremial afirmó que los propietarios de playas asumirán los costos para mantener la competitividad y rotar su inventario.
Barrios puntualizó que los importadores se encuentran muy limitados comercialmente por la marcada escasez de dinero circulante en la economía nacional. Esta restricción de liquidez no afecta únicamente a las playas de vehículos, sino que golpea a diversos rubros como los supermercados.
El directivo gremial añadió que la rentabilidad de las ventas viene registrando caídas sostenidas en múltiples actividades de consumo masivo en Paraguay. Frente a los compromisos cotidianos, amplios sectores de la población recurren al endeudamiento mediante tarjetas de crédito para sostener sus gastos familiares.
Datos clave
- Afectación estimada: Alrededor de 1.500 automóviles sufrieron averías en playas de venta tras la caída de granizo.
- Costos sin traslado: Los importadores descartaron incrementos tarifarios para no perder clientes ante la fuerte competencia del sector.
- Cobertura limitada: La mayoría de los locales comerciales afectados no posee pólizas de seguro y deberá solventar los arreglos con recursos propios.
- Falta de liquidez: La reducida disponibilidad de dinero circulante en el país impide cualquier ajuste en las cotizaciones de los rodados.






