La compleja relación artística entre Tim Burton y Martin Scorsese quedó marcada por un llamativo suceso ocurrido a comienzos de la década de 1980 en Nueva York. En aquel momento, un realizador que apenas daba sus primeros pasos decidió apartarse de un proyecto cinematográfico para ceder el mando a un cineasta consagrado. El actor y productor Griffin Dunne recordó en su libro de memorias cómo se gestó este cambio.
Dunne y la productora Amy Robinson habían adquirido un guion titulado inicialmente Lies, redactado por Joseph Minion mientras cursaba estudios en la Universidad de Columbia. La historia seguía a Paul Hackett, un oficinista atrapado en una serie de eventos insólitos durante una madrugada en el barrio neoyorquino del SoHo. Para llevar el relato a la pantalla grande mediante su productora Double Play, los responsables recurrieron primero a Burton tras apreciar su cortometraje Vincent.
El proyecto inicial se presentó a Scorsese, quien en primera instancia descartó la propuesta debido a otros compromisos de agenda. Burton asumió entonces el desafío con entusiasmo, dedicando meses a la preproducción y diseñando conceptos visuales cargados de figuras angulosas, pasillos oscuros y murciélagos. Aquella estética gótica generó ciertas dudas en los productores, además de las dificultades habituales para financiar una comedia negra encabezada por un director novato.
La cancelación que cambió el rumbo del filme
El escenario dio un vuelco definitivo cuando los estudios Paramount cancelaron la primera producción prevista de La última tentación de Cristo en 1983. Aquella obra sobre temáticas bíblicas, que contaría con Aidan Quinn en el papel principal, se suspendió a escasos días de comenzar su rodaje. Frente al repentino vacío laboral, el abogado Jay Julien facilitó que Scorsese volviera a tener en sus manos el texto redactado por Minion.
Para el consagrado director estadounidense, la trama nocturna en Manhattan representaba una oportunidad ideal para retomar el ritmo laboral con rapidez y costos controlados. Scorsese arrastraba el flojo desempeño comercial de El rey de la comedia y necesitaba filmar de manera ágil. La producción contó con un presupuesto cercano a los cuatro millones de dólares y el respaldo de distribución brindado por The Geffen Company.
El acuerdo entre Tim Burton y Martin Scorsese
Cuando los productores notificaron la situación, el diálogo vinculado a Tim Burton y Martin Scorsese se resolvió de forma inmediata y sin confrontaciones. El joven creador interrumpió las explicaciones y afirmó con firmeza que jamás se interpondría en el camino del maestro neoyorquino. Con esa determinación, Burton renunció de manera voluntaria a su debut tras seis meses de planificación y despejó el terreno para su colega.
Tras asumir formalmente el liderazgo del rodaje nocturno, Scorsese convocó a colaboradores históricos como la editora Thelma Schoonmaker y el director de fotografía Michael Ballhaus. La filmación de After Hours comenzó el 9 de julio de 1984 en las calles de Nueva York. El estreno oficial llegó en septiembre de 1985, logrando una recepción crítica sumamente favorable y el galardón al mejor director en el prestigioso Festival de Cannes de 1986.
Dos trayectorias consolidadas en el cine moderno
Aquel generoso gesto no detuvo el ascenso profesional del joven cineasta en Hollywood. Poco después de abandonar el proyecto, Burton recibió la oportunidad de estrenar su primer largometraje titulado La gran aventura de Pee-wee en 1985, protagonizado por Paul Reubens. Aquel éxito comercial cimentó su inconfundible estilo visual centrado en la fantasía, el humor sombrío y las técnicas de animación.
Años más tarde, Griffin Dunne volvió a colaborar con el director californiano en el episodio The Jar de la serie Alfred Hitchcock presenta emitida en 1986. La interacción entre Tim Burton y Martin Scorsese demostró cómo una decisión profesional basada en la admiración mutua permitió el florecimiento de dos obras cinematográficas memorables durante una misma temporada de estrenos internacionales.
Datos clave
- Renuncia voluntaria: Tim Burton cedió la dirección de After Hours tras enterarse del renovado interés de Martin Scorsese por encabezar el filme.
- Proyecto reanudado: Scorsese retomó la comedia negra tras la sorpresiva cancelación de la primera versión de La última tentación de Cristo en 1983.
- Debut aplazado: Burton debutó ese mismo año con La gran aventura de Pee-wee, mientras que Scorsese obtuvo el premio a mejor director en Cannes en 1986.
- Relato de memorias: El actor y productor Griffin Dunne reveló los entretelones de la preproducción en su libro The Friday Afternoon Club.






