El fuerte terremoto en Panamá generó una rápida respuesta diplomática del presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, quien se comunicó con su homólogo panameño, José Raúl Mulino, para manifestar su entera disposición de asistencia humanitaria. El mandatario guatemalteco confirmó públicamente que los ciudadanos de su país residentes en la nación canalera se encuentran a salvo y sin afectaciones personales reportadas.
La alerta regional movilizó a los cuerpos de seguridad de diversas naciones del continente debido a la magnitud del fenómeno, estimado en 7,6 por el Servicio Geológico de Estados Unidos. La situación activó de inmediato una advertencia por potencial de tsunami en las costas del océano Pacífico, abarcando a nueve países desde México hasta Perú.
Contacto diplomático y apoyo tras el terremoto en Panamá
El jefe de Estado guatemalteco utilizó sus canales oficiales en redes sociales para hacer público su respaldo a la administración panameña. Arévalo comunicó que transmitió a Mulino la solidaridad del pueblo guatemalteco frente a la emergencia sísmica, poniendo a disposición recursos institucionales para atender cualquier necesidad operativa.
Por su parte, la legación diplomática de Guatemala en Ciudad de Panamá inició un esquema de seguimiento continuo. Según los registros consulares, en dicho territorio residen 3.089 ciudadanos guatemaltecos, de los cuales ninguno ha sido reportado como herido o damnificado por los movimientos de tierra.
Para canalizar cualquier pedido de auxilio o información sobre personas con paradero desconocido, el Ministerio de Relaciones Exteriores habilitó líneas telefónicas de guardia y casillas electrónicas. La cancillería instó a la comunidad radicada en el país centroamericano a priorizar los avisos emanados por los entes oficiales locales de socorro.
Magnitud del sismo y el epicentro en Los Santos
El evento telúrico se produjo a las 12:56 hora local y tuvo su foco a una profundidad de 33 kilómetros bajo la superficie. Los informes geológicos ubicaron el epicentro a unos 14 kilómetros al suroeste de la localidad de Pitaloza Arriba, situada en la provincia de Los Santos, en la península de Azuero.
Aunque en los primeros momentos los cálculos oscilaron entre 7,2 y 8,0 grados, mediciones posteriores del servicio estadounidense fijaron la magnitud definitiva en 7,6. A nivel local, los expertos de la Universidad de Panamá indicaron que el fenómeno se sintió intensamente en la capital del país y obligó a miles de personas a desalojar edificios y residencias de manera preventiva.
El mandatario José Raúl Mulino impartió órdenes al Ministerio de Gobierno y al Sistema Nacional de Protección Civil para realizar una evaluación exhaustiva de posibles daños de infraestructura. Mulino solicitó serenidad a la ciudadanía para evitar escenas de pánico colectivo o desinformación en redes.
Impacto regional y vigilancia ante riesgo de tsunami
El Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico notificó a Colombia, Costa Rica, Ecuador, Perú, Nicaragua, El Salvador, México, Guatemala y Panamá ante variaciones peligrosas en el oleaje costero. Cada uno de estos Estados activó comités de contingencia para supervisar las franjas litorales.
En Guatemala, los técnicos vulcanológicos y meteorológicos calcularon estimaciones de arribo de olas anómalas en el litoral pacífico durante la tarde. Los especialistas explicaron que los tsunamis consisten en una sucesión de olas de intensidad variable que pueden tardar horas en impactar de lleno según la topografía marina.
De igual manera, en Colombia se registraron temblores notorios en departamentos como Chocó, Antioquia, Córdoba y Risaralda, con evacuaciones de complejos urbanos. En Ecuador, las autoridades navales recomendaron a la población costera retirarse temporalmente hacia zonas de mayor altitud como medida de cautela ante cualquier variación del nivel del mar.
Datos clave
- Solidaridad estatal: El mandatario guatemalteco Bernardo Arévalo ofreció auxilio logístico y confirmó que no hay connacionales afectados entre los 3.089 registrados en Panamá.
- Parámetros del sismo: El movimiento alcanzó una magnitud de 7,6 con foco a 33 kilómetros de profundidad en la provincia panameña de Los Santos.
- Monitoreo costero: La alerta marítima activó protocolos preventivos de evacuación y vigilancia en nueve naciones con costas sobre el Pacífico.






