El reciente terremoto en Panamá desató una prolongada secuencia telúrica que ya contabiliza más de cuatrocientas sacudidas de consideración técnica. Los especialistas del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá confirmaron que, entre el 9 de octubre y los primeros días de noviembre, se localizaron centenares de réplicas que superaron los cuatro grados en la escala de magnitud.
Disminución progresiva tras el terremoto en Panamá
Durante el ciclo de observación que abarcó veinticuatro jornadas completas, las estaciones técnicas computaron 1.271 sacudidas asociadas al temblor principal de 7.5 grados. Del total de movimientos analizados, 438 alcanzaron o rebasaron la magnitud cuatro, cifra que representa cerca del 34,5 % del registro total.
La fase de mayor agitación aconteció en el transcurso de los primeros siete días posteriores al fenómeno, cuando las máquinas captaron 713 perturbaciones. En ese lapso inicial se produjo el temblor secundario más severo, que marcó 6.9 grados, manteniendo en constante alerta a las poblaciones más cercanas a la costa sur.
Con el paso de las jornadas, el volumen de incidentes comenzó a declinar de manera marcada. Entre el 16 y el 22 de octubre se identificaron 294 temblores, lo que implicó una merma cercana al 58,8 % respecto al período previo. En esa segunda etapa, únicamente 48 sacudidas sobrepasaron el umbral de magnitud cuatro.
Posteriormente, hacia finales de mes, el reporte institucional sumó 179 movimientos adicionales, aunque un sobresalto de magnitud 5.9 interrumpió la aparente calma el 31 de octubre. Para las primeras jornadas de noviembre, el promedio de eventos diarios descendió notablemente desde los más de cien iniciales hasta ubicarse en torno a las veintidós sacudidas cotidianas.
Dinámica geológica en la península de Azuero
Los especialistas centraron su atención en la estructura conocida como sistema Azuero-Soná, fractura cortical donde se generó el punto de ruptura inicial. El epicentro del evento primario se situó a escasa distancia de Tonosí, con una profundidad focal estimada en cuatro kilómetros de la superficie.
El titular del ente científico, Néstor Luque, detalló que el número acumulado de eventos sobrepasó más adelante las 1.370 réplicas luego del fuerte terremoto en Panamá registrado a inicios de octubre. La autoridad científica remarcó que las placas tectónicas continúan un proceso de estabilización mecánica que suele extenderse durante varios meses.
Los instrumentos ubicados en el sector del océano Pacífico continúan detectando liberaciones de energía en las proximidades del sur de Soná y el entorno marítimo de Coiba. Ante este panorama, los expertos incorporarán más de un centenar de sensores sísmicos y contarán con el respaldo de técnicos extranjeros para robustecer la red de monitoreo geológico.
Eventos independientes en la región capitalina
De forma paralela al reacomodo de fallas que desencadenó el terremoto en Panamá semanas atrás, dos sismos encendieron alarmas ciudadanas en el distrito de Arraiján. El suceso más perceptible ocurrió la tarde del 4 de noviembre con una magnitud estimada en 3.9 y un foco superficial situado a siete kilómetros de profundidad.
Esta manifestación telúrica causó alarma en amplios sectores de la capital debido a la cercanía del epicentro, emplazado a solo veinte kilómetros del centro urbano metropolitano. Minutos más tarde, la red técnica constató una segunda oscilación de menor impacto en el mismo perímetro habitado.
Desde el organismo geocientífico aclararon que esta actividad en Panamá Oeste no guarda nexo causal con la cadena sísmica de Azuero, dado que las fallas distan más de ciento cincuenta kilómetros entre sí. El evento urbano respondió al comportamiento propio de la falla de Pedro Miguel, estructura que corre cerca del canal y mantiene un régimen tectónico independiente.
Datos clave
- Magnitud del evento: El sismo principal alcanzó 7.5 grados en la escala de Richter con epicentro superficial cerca de Tonosí.
- Frecuencia de réplicas: Se detectaron 438 temblores de magnitud cuatro o más sobre un volumen total de 1.271 movimientos en 24 días.
- Evolución del fenómeno: La actividad diaria descendió drásticamente de 102 perturbaciones en la primera semana a un promedio de 22 sacudidas cotidianas.
- Sismo en la capital: Dos movimientos en Arraiján correspondieron a la falla de Pedro Miguel y no guardan relación con la secuencia de Azuero.






