El gobierno de Bolivia confirmó el levantamiento definitivo del subsidio al diésel en todo su territorio nacional tras acordar un programa crediticio multilateral. La determinación fue comunicada durante la madrugada por el presidente boliviano, Rodrigo Paz, mediante una transmisión televisiva y redes oficiales. A partir de esta disposición, el combustible comenzará a regir bajo una tarifa fluctuante atada a las cotizaciones externas vigentes.
La administración estatal justificó el esquema al señalar que la diferencia tarifaria histórica incentivaba actividades ilícitas en las fronteras. Hasta este cambio normativo, regía el decreto 5.676 con valores escalonados de 16,50 bolivianos para grandes volúmenes y 9,80 bolivianos para el sector transportista. Con la flamante disposición, las autoridades buscan estabilizar las reservas fiscales y frenar el contrabando hacia naciones limítrofes.
Razones tras el fin del subsidio al diésel
El mandatario argumentó que las variaciones del crudo en los mercados globales incidirán de forma directa en el costo que pagarán los usuarios locales. En su alocución, remarcó que cualquier descenso en los valores externos ante la pacificación de disputas internacionales abaratará automáticamente el surtidor en beneficio de la ciudadanía. La meta declarada por el Ejecutivo apunta a garantizar el suministro continuo durante las veinticuatro horas en todas las estaciones.
Asimismo, el gobernante vinculó de modo directo la cancelación del régimen subsidiado con la lucha frente a los grupos que desvían carburantes hacia mercados vecinos. Durante su presentación, sintetizó el rumbo gubernamental afirmando que el país debía optar entre sostener un esquema oneroso o edificar el desarrollo futuro. De acuerdo con los voceros oficiales, los recursos recuperados permitirán abastecer centros médicos, centros educativos e infraestructura caminera.
Un paquete de diez medidas compensatorias
Para atenuar las consecuencias sociales, la presidencia lanzó un programa de contingencia económica articulado en diez medidas específicas para los sectores más vulnerables. Dicho plan incorpora el Bono Pepe II, que destinará 874 millones de bolivianos para asistir a casi 2,9 millones de beneficiarios. Al mismo tiempo, se habilitó una línea de financiamiento preferencial por 800 millones de bolivianos dirigida a transportistas pesados, gremiales, pequeños comerciantes y artesanos.
El plan de amortiguación prevé también obras de pavimentación con losetas para dinamizar el mercado de trabajo en diversas ciudades. Las autoridades proyectan que este despliegue de infraestructura generará más de 18.000 puestos directos y cerca de 55.000 indirectos en las regiones urbanas. En paralelo, los agricultores dispondrán de créditos productivos que oscilarán entre los 50.000 y 400.000 bolivianos, orientados a salvaguardar la cadena agropecuaria.
Reformas fiscales y respaldo financiero internacional
En materia aduanera y tributaria, el mandatario comunicó la liberación total de gravámenes para importar bienes de capital, insumos agrícolas, tecnología y maquinaria especializada. De forma paralela, el perdonazo tributario continuará vigente a lo largo de 120 días para facilitar la regularización de compromisos pendientes ante el fisco. El Poder Ejecutivo estimó que esta prórroga alcanzará a 200.000 contribuyentes en distintas regiones bolivianas.
En el terreno de la asistencia social, el tradicional estipendio Juancito Pinto experimentará un aumento directo y pasará de 200 a 300 bolivianos por alumno. El Ejecutivo ratificó también facilidades crediticias para viviendas sociales y la devolución progresiva de depósitos bancarios retenidos en moneda estadounidense. La reconfiguración general del subsidio al diésel se formalizó luego de que el parlamento boliviano sancionara el acuerdo por 1.900 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional.
Datos clave
- Eliminación tarifaria: El combustible deja de tener precios fijos internos y pasa a cotizar según las fluctuaciones del mercado global.
- Fondos de compensación: El programa contempla la asignación del Bono Pepe II para 2,9 millones de beneficiarios e incrementa el beneficio Juancito Pinto.
- Apoyo al transporte: Se dispondrán 800 millones de bolivianos en líneas crediticias blandas para choferes de carga y pequeños comerciantes.
- Acuerdo con el FMI: El ajuste estructural se concretó tras la aprobación parlamentaria de un préstamo de 1.900 millones de dólares.






