Una reciente suba de combustibles en el sur del país generó preocupación en los sectores productivos y comerciales locales. El presidente de la Cámara de Operadores-Propietarios de Estaciones de Servicios de Itapúa, Sebastián Soroka, advirtió sobre las secuelas directas que tendrá este ajuste de tarifas sobre la canasta familiar y los costos operativos en la zona.
El incremento aplicado por varias banderas privadas oscila entre 300 y 600 guaraníes por litro. Esta variación responde al encarecimiento del crudo Brent a escala global, un factor externo que repercute de forma directa en el mercado de hidrocarburos de Paraguay debido a su condición de país importador.
El impacto logístico y la brecha con la capital
Al comportamiento de las cotizaciones internacionales se agrega el componente del flete terrestre interno. Soroka puntualizó que transportar los derivados desde los centros de almacenamiento hasta el interior encarece el producto final en unos 200 guaraníes por litro frente a los valores registrados en Asunción y el área metropolitana.
Esta asimetría territorial deja en desventaja a las regiones alejadas del eje central de distribución. Cuanto mayor es la distancia recorrida desde las terminales fluviales metropolitanas, más elevado resulta el precio en surtidor para los automovilistas y transportistas del interior.
Diferencias comerciales frente al sector público
Respecto a la decisión de Petróleos Paraguayos de congelar sus tarifas de manera temporal, el representante gremial afirmó que competir contra la entidad estatal resulta complejo debido a que opera bajo márgenes financieros diferentes. Añadió que la empresa pública dispone de mayor holgura presupuestaria para absorber desfasajes de corto plazo.
Sin embargo, la historia del mercado paraguayo demuestra que esta contención oficial posee límites temporales acotados. Tarde o temprano, la petrolera gubernamental debe adaptar sus números a la realidad de las cotizaciones externas para evitar pérdidas operativas, achicando la leve brecha que hoy mantiene con los privados en Itapúa.
Efectos de la suba de combustibles en la economía
La principal inquietud gremial radica en el efecto multiplicador que la suba de combustibles ejerce sobre el aparato económico de la región. La actividad itapuense se sostiene fuertemente en el agro y el movimiento mercantil, rubros que dependen enteramente del traslado vial de mercancías e insumos básicos.
El dirigente remarcó que el aumento logístico se trasladará inevitablemente al costo de vida cotidiano de los hogares. El incremento en el flete empuja hacia arriba los alimentos de la canasta básica, deteriorando el poder adquisitivo de las familias y reduciendo la capacidad real de compra en los comercios.
Frente a una caída en el volumen de despacho en pista, varios surtidores recurren a promociones bancarias y reintegros para incentivar el flujo de clientes. La coyuntura también aceleró la absorción de locales independientes por parte de grandes corporaciones, en un gremio que actualmente agrupa a 15 operadores y 30 establecimientos.
Datos clave
- Ajuste en surtidores: Las estaciones privadas en Itapúa aplicaron incrementos de entre 300 y 600 guaraníes por litro según el tipo de producto.
- Recargo por distancia: El traslado terrestre añade un costo de flete estimado en 200 guaraníes adicionales frente a los precios de la capital.
- Efecto inflacionario: La suba impactará en los fletes agrícolas y mercantiles, lo que derivará en aumentos de la canasta familiar.






