La resistencia al servicio militar en Cuba volvió a quedar en el centro del debate público tras conocerse la negativa formal de una familia a enviar a un adolescente a los cuarteles estatales. La decisión fue documentada en video en La Habana, donde reclutadores de las Fuerzas Armadas acudieron al domicilio del joven para exigir su comparecencia ante una comisión médica evaluadora.
En la grabación, difundida por el medio digital Árbol Invertido, el tío del muchacho convocado argumentó que ni él ni los padres autorizan la incorporación porque consideran que las unidades militares representan un riesgo inadmisible para la vida del conscripto. Frente a esto, los emisarios gubernamentales advirtieron que la desobediencia abrirá un proceso legal inmediato y que las sanciones quedarán en manos de las autoridades judiciales.
Marco legal del servicio militar en Cuba
El ordenamiento jurídico castrista mantiene el alistamiento obligatorio para los varones a partir de los 18 años, con un período de cumplimiento que se extiende por dos años. La Ley de Defensa Nacional regula este régimen denominado Servicio Militar Activo, cuyo incumplimiento acarrea severas consecuencias punitivas para los ciudadanos convocados.
Tras la reforma al Código Penal Militar, el régimen endureció las sanciones contra quienes intenten eludir la conscripción. En su artículo 41, la normativa estipula condenas de dos a cinco años de privación de libertad para cualquier ciudadano que deserte de su unidad o rehúse presentarse con el fin de evadir definitivamente la prestación de armas.
El texto penal también castiga a los jóvenes que desoigan las citaciones médicas preliminares y a quienes se provoquen lesiones corporales para ser considerados no aptos. Pese a estas advertencias punitivas, el familiar del adolescente ratificó que concurrirán ante los evaluadores exclusivamente para dejar asentada su postura civil contraria al reclutamiento forzoso.
Denuncias por muertes y falta de transparencia
El temor de los hogares cubanos encuentra sustento en las alarmantes cifras de fallecimientos registrados dentro de los recintos de las Fuerzas Armadas. Un informe periodístico del portal independiente elTOQUE documentó al menos 89 muertes de conscriptos que prestaban el servicio militar en Cuba entre 2017 y 2026.
El estudio clasifica la mayoría de los decesos en accidentes laborales y suicidios, que juntos representan el 72 % de las pérdidas registradas en el período. Entre los episodios de mayor impacto figura el incendio de la Base de Supertanqueros de Matanzas en 2022, donde fallecieron cuatro reclutas novatos, y las detonaciones ocurridas en un arsenal militar de Holguín en 2025, con nueve jóvenes muertos.
Las organizaciones civiles subrayan que, de las familias consultadas por los investigadores, solo una mínima fracción tuvo noticias de peritajes oficiales tras los hechos fatales. En ningún caso las instancias castrenses determinaron responsabilidades jerárquicas claras ni brindaron reparaciones a los deudos, lo que alimenta la deserción y la desconfianza ciudadana hacia la obligatoriedad de la milicia.
Datos clave
- La familia de un joven rechazó públicamente la citación del ejército cubano y denunció que las instalaciones castrenses suponen un riesgo severo para los reclutas.
- El Código Penal Militar sanciona con penas de dos a cinco años de cárcel a quienes se nieguen a incorporarse o abandonen los puestos asignados.
- Al menos 89 conscriptos murieron en dependencias de las Fuerzas Armadas entre 2017 y 2026, según investigaciones independientes.






