La obsesión por dormir de forma impecable puede desencadenar efectos contraproducentes en la salud mental y física de las personas. La Sociedad Española de Neurología advirtió recientemente que buscar un descanso perfecto genera ansiedad anticipatoria y perjudica notablemente la calidad del reposo nocturno. Este comportamiento compulsivo, identificado médicamente bajo el término ortosomnia, deteriora el bienestar cotidiano al transformar el reposo en una exigencia estresante.
Especialistas del área señalaron que esta condición surge con frecuencia en consultas clínicas debido a la hipervigilancia de las fases del sueño. Quienes padecen esta dificultad suelen experimentar frustración al no alcanzar metas fijadas de antemano. Como consecuencia directa, el empeño excesivo por controlar cada fase nocturna termina provocando insomnio persistente.
Impacto de la obsesión por dormir y las redes sociales
El fenómeno de la ortosomnia se encuentra estrechamente ligado a corrientes digitales como el denominado sleepmaxxing. Esta tendencia promovida en plataformas virtuales impulsa la optimización extrema del descanso nocturno mediante el empleo de dispositivos tecnológicos, rutinas severas y consumo de suplementos. La coordinadora del Grupo de Estudio de Trastornos de la Vigilia y Sueño de la Sociedad Española de Neurología, Celia García Malo, explicó que preocuparse por descansar resulta positivo, pero se convierte en patológico cuando se asume como una obligación de rendimiento.
Un relevamiento científico desarrollado con más de 500 participantes adultos determinó que entre el tres y el catorce por ciento presentaba criterios compatibles con este problema. Aunque este cuadro todavía no figura formalmente en las clasificaciones diagnósticas universales, su reiterada aparición en los consultorios podría derivar en su inclusión dentro de la Clasificación Internacional de los Trastornos del Sueño.
Riesgos de las prácticas de moda y la tecnología
El monitoreo constante mediante relojes inteligentes o anillos inteligentes plantea serias dudas entre los neurólogos cuando se utiliza sin supervisión. García Malo aclaró que estos aparatos no médicos brindan datos generales sobre tendencias, pero carecen de validez suficiente para certificar un trastorno clínico o descartar enfermedades subyacentes. La experta remarcó que las métricas de estos aparatos jamás reemplazan el diagnóstico profesional.
Otras prácticas populares como sellarse los labios con cinta adhesiva para forzar la respiración por la nariz conllevan peligros concretos si existe obstrucción en las vías aéreas. La evidencia sobre este método es muy limitada y puede acarrear irritación o dificultades respiratorias severas. Ante episodios de ronquidos o dificultades para ventilar, corresponde examinar el origen clínico en lugar de recurrir a remedios caseros.
En cuanto a los complementos nutricionales, la especialista detalló que la melatonina no constituye un remedio universal para el insomnio de carácter crónico. Su ingesta indebida puede causar somnolencia residual o interactuar con otros fármacos. De igual manera, el magnesio carece de respaldo concluyente y puede ocasionar trastornos gastrointestinales.
Pautas médicas para un descanso saludable
Los profesionales recomiendan desestimar la obsesión por dormir bajo parámetros matemáticos inflexibles, ya que el sueño presenta variaciones normales a lo largo de la vida. Para proteger el reposo, los médicos sugieren mantener horarios estables en la medida de lo posible, exponerse a la luz del sol diurna y realizar ejercicio físico regular. También aconsejan evitar estimulantes como el café o el alcohol durante las últimas horas de la jornada.
Cuando las dificultades para conciliar o sostener el descanso se prolongan e interfieren con las tareas diurnas, resulta indispensable consultar con profesionales médicos calificados. Síntomas como pausas respiratorias al roncar o somnolencia extrema requieren atención médica oportuna antes de que los problemas se vuelvan crónicos.
Datos clave
- La ortosomnia describe la preocupación desmedida por lograr un descanso perfecto y puede desencadenar insomnio crónico.
- Especialistas de la SEN alertan que los relojes y anillos inteligentes no reemplazan las evaluaciones de profesionales médicos.
- El uso de cintas en la boca o suplementos como melatonina y magnesio no posee evidencia científica suficiente contra el insomnio.
- Las variaciones nocturnas en la calidad del sueño son naturales y no constituyen necesariamente un trastorno patológico.






