Un nuevo episodio de represión en Cuba fue denunciado este fin de semana por la opositora Anna Bensi, quien acusó la presencia de un cerco de seguridad en los accesos de su domicilio en La Habana. La medida impidió que la mujer y su madre asistieran a una jornada cultural organizada por la representación diplomática de Estados Unidos en la capital del país caribeño.
El despliegue comenzó durante las primeras horas del sábado y se extendió hasta la noche en el edificio residencial donde vive la activista, ubicado en la localidad de Alamar. Según relató la afectada, las salidas del inmueble permanecieron vigiladas continuamente para evitar su traslado a la Casa Cultural de la sede norteamericana.
Un operativo de vigilancia prolongado en Alamar
Bensi explicó en sus redes sociales que no tuvo posibilidades de abandonar su departamento debido a la presencia constante de custodios en las inmediaciones. De acuerdo con su testimonio, varios presuntos agentes encubiertos circularon frente al edificio haciéndose pasar por vendedores callejeros de alimentos, cloro y elementos de limpieza.
La denunciante describió situaciones inusuales durante el día, como el paso de un supuesto panadero que no llevaba mercadería para comercializar. A través de sus declaraciones, señaló que estas tácticas buscaron amedrentarla y bloquear su participación en el desfile de modas programado por la legación diplomática.
Además del aislamiento físico, las dos mujeres enfrentaron severos inconvenientes en las conexiones de telefonía e internet. Estas limitaciones técnicas impidieron que pudieran comunicarse con fluidez y asistir de manera virtual a otros ciudadanos que habían recibido citaciones de las autoridades locales.
La persistente represión en Cuba y los registros de abusos
Los cuestionamientos de la activista se insertan en un escenario marcado por la represión en Cuba contra comunicadores, creadores independientes y defensores de garantías fundamentales. El Observatorio Cubano de Derechos Humanos informó que solo durante octubre se contabilizaron 387 acciones represivas en distintas provincias de la isla.
Esa organización civil documentó más de 3.400 incidentes hostiles desde que comenzó el año en el territorio insular. Diversos analistas internacionales remarcan que estos operativos domiciliarios constituyen una práctica reiterada para neutralizar la movilidad de figuras críticas sin recurrir a detenciones carcelarias formales.
La situación genera inquietud entre defensores de libertades civiles en América Latina, incluyendo sectores paraguayos que observan el deterioro institucional en la región. Para los observadores externos, el hostigamiento sistemático a voces disidentes evidencia la falta de garantías básicas en el ejercicio de los derechos de reunión y expresión.
Antecedentes judiciales y detenciones simultáneas
El hostigamiento denunciado en Alamar coincidió con intervenciones estatales contra otras figuras públicas de la sociedad civil. Entre los afectados figuró la periodista Yoani Sánchez, quien permaneció privada de libertad durante unas nueve horas antes de quedar bajo vigilancia estricta en su vivienda.
Asimismo, la reportera Camila Acosta fue retenida y esposada por más de ocho horas, mientras que el activista Anthony Martínez Román recuperó la libertad tras superar veinte horas de encierro. En Santiago de Cuba, efectivos de unidades especiales allanaron el domicilio de Yoel Alejandro Pérez Serrano, responsable de un comedor comunitario que prestaba asistencia alimentaria a cientos de personas vulnerables.
Bensi y su madre, Caridad Silvente, arrastran un proceso legal reciente que derivó en una condena de dos años de limitación de libertad dictada por el Tribunal Municipal Popular de La Habana del Este. Aquella sanción judicial fue impuesta luego de que ambas grabaran a un agente ministerial que acudió a entregarles una notificación oficial, hecho que motivó críticas de funcionarios norteamericanos que señalaron que disentir pacíficamente no constituye delito alguno.
A pesar de la reiterada represión en Cuba hacia su entorno, Bensi reiteró su llamado a mantener la solidaridad entre los grupos hostigados. La activista insistió en que las medidas coercitivas deben impulsar una mayor unidad comunitaria frente a los operativos oficiales.
Datos clave
- Cerco domiciliario: La activista Anna Bensi y su madre permanecieron retenidas en su edificio de Alamar por vigilancia policial.
- Cita diplomática: El operativo impidió la concurrencia a un acto cultural en la Embajada de Estados Unidos en La Habana.
- Otras detenciones: Comunicadores como Yoani Sánchez y Camila Acosta sufrieron arrestos de varias horas en la misma jornada.
- Condena previa: Ambas mujeres tienen una sanción judicial de dos años de limitación de libertad por difundir un video con un agente estatal.






