La sequía en Guatemala mantiene a más de tres millones de personas en riesgo de inseguridad alimentaria mientras la cartera agrícola muestra un avance presupuestario insuficiente. Diversas organizaciones sociales advierten que la falta de ejecución gubernamental agrava la vulnerabilidad de las familias campesinas frente a los embates del cambio climático.
La Coordinación de ONG y Cooperativas junto con el Instituto por la Democracia presentaron un informe detallado sobre la utilización de las partidas presupuestarias del Estado. El documento señala que la inacción institucional expone a las comunidades rurales a los severos efectos de la sequía en Guatemala y a mayores índices de desnutrición en todo el territorio.
Retraso en fondos públicos agrava la sequía en Guatemala
Al 21 de septiembre, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación solo había ejecutado el 46,43 % de su presupuesto vigente. Esta cifra equivale a unos 971,65 millones de quetzales, aproximadamente 125,7 millones de dólares, destinados a la atención de emergencias del sector.
Mientras tanto, cerca de 3,2 millones de personas enfrentan un peligro severo de inseguridad alimentaria como consecuencia directa del fenómeno climático. Las pérdidas agrícolas ya se extienden por más de 300 municipios, entre los cuales quince fueron catalogados como prioritarios por las autoridades del gobierno central.
El departamento de Chiquimula figura entre los puntos más golpeados según datos suministrados por la Vicepresidencia de la República. La analista Míriam Suyuc indicó que la alternancia entre precipitaciones extremas y periodos secos profundizó una crisis estructural que arrastra el país centroamericano desde hace varias décadas.
Como respuesta institucional, el Poder Ejecutivo impulsa el Plan de Acción de Respuesta a la Emergencia por Sequía 2026. La iniciativa abarca la distribución directa de raciones de víveres, la supervisión mediante herramientas satelitales y la provisión de semillas con mayor resistencia al estrés hídrico.
Bajo impacto en sistemas de riego y apoyo al pequeño productor
La especialista presupuestaria Míriam Suyuc remarcó que los escasos recursos deben concentrarse en la producción de alimentos destinados al consumo directo de las familias campesinas. En ese sentido, sugirió fortalecer los huertos familiares del modelo Milpa-Patio, enfocado en el cultivo tradicional de maíz y frijol.
Los datos oficiales muestran un rezago crítico en los proyectos de infraestructura hídrica, cuya ejecución en riego y miniriego alcanzó únicamente el 7 % del total asignado. De los 36,11 millones de quetzales previstos para este rubro, tan solo se utilizaron 2,68 millones al cierre de septiembre.
En contraposición, la partida para el seguro agrícola ejecutó la totalidad de su presupuesto, beneficiando en un 70 % a mujeres agricultoras. Por su parte, el referente social Alejandro Aguirre cuestionó la subejecución recurrente y solicitó implementar un sistema de alertas tempranas junto a un fondo presupuestario de reserva permanente.
Desnutrición infantil y vulnerabilidad en la región
La escasez hídrica impacta de forma directa en la salud de la infancia golpeada por la desnutrición frente al avance de la sequía en Guatemala. El programa ministerial de prevención contra la mortalidad infantil ejecutó un 57,30 % de sus 1.112,56 millones de quetzales, faltando todavía más de tres meses para culminar el periodo fiscal.
Durante la semana epidemiológica 35 se registraron 15.038 casos de desnutrición aguda moderada y grave en niños menores de cinco años. Asimismo, los reportes oficiales del Ministerio de Salud confirmaron la muerte de 32 infantes debido a complicaciones vinculadas a la falta de alimentos.
La mayor concentración de fallecimientos infantiles ocurrió en el departamento de Alta Verapaz con nueve casos, seguido de Huehuetenango con siete y San Marcos con seis muertes. Otras zonas afectadas incluyen Escuintla, Quiché, Santa Rosa, Retalhuleu, Jalapa, Chiquimula y sectores del departamento de Petén.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe advirtió que las sequías recurrentes generadas por el fenómeno climático pueden arrastrar a cerca de 4,8 millones de habitantes de la región hacia la pobreza. El organismo internacional calcula además una disminución del 2 % en el crecimiento económico regional.
Datos clave
- Baja ejecución presupuestaria: El Ministerio de Agricultura guatemalteco utilizó únicamente el 46,43 % de su presupuesto vigente para la emergencia.
- Población en riesgo: Más de 3,2 millones de personas enfrentan problemas severos de seguridad alimentaria debido a las inclemencias climáticas.
- Impacto en la niñez: Las autoridades sanitarias confirmaron 32 muertes infantiles y más de 15.000 casos de desnutrición aguda en una sola semana epidemiológica.
- Inversión insuficiente en riego: Las partidas destinadas a infraestructura hídrica agrícola registraron una utilización de apenas el 7 % de los fondos.






