El reciente agravamiento del conflicto en Etiopía generó una firme advertencia diplomática del gobierno de Estados Unidos contra los líderes del Frente de Liberación del Pueblo de Tigré. Las autoridades norteamericanas señalaron que evalúan aplicar medidas restrictivas tras la reanudación de los choques armados en las regiones de Amhara y Afar. La postura de la Casa Blanca busca frenar una nueva espiral de violencia en el Cuerno de África.
El embajador estadounidense en Adís Abeba, Ervin Massinga, manifestó que las operaciones de combate impulsadas por las milicias tigrenses representan una determinación equivocada. El diplomático cuestionó de manera directa que las fuerzas insurgentes desestimen las conversaciones facilitadas por la Unión Africana, encabezadas por el expresidente de Nigeria, Olusegun Obasanjo. Según el representante diplomático, un acuerdo político razonable constituye el único camino viable para poner fin a la crisis.
Advertencia de sanciones y el llamado a negociar
Massinga sostuvo que renunciar al proceso de diálogo promovido a nivel regional y volcarse a una contienda armada no genera ningún beneficio para la población civil. El embajador advirtió que Washington mantiene vigentes diversos instrumentos para sancionar a los dirigentes que busquen desestabilizar la nación africana. Asimismo, exhortó a las demás facciones beligerantes a evitar el camino de la confrontación militar armada.
La postura norteamericana responde al avance de una alianza opositora conformada por siete agrupaciones armadas, entre las cuales figura la dirigencia tigrense. Este bloque informó el inicio de contraofensivas militares en territorios vecinos luego de reportar bombardeos aéreos y despliegues terrestres de las fuerzas armadas etíopes. Como parte de sus movimientos iniciales, las tropas de Tigré afirmaron haber tomado las terminales aéreas de Mekele, Axum y Shire.
La reactivación del conflicto en Etiopía
Frente a los cuestionamientos internacionales, los mandos rebeldes rechazaron las declaraciones de Estados Unidos y de los observadores regionales. El vicepresidente del grupo y vicegobernador de la región, Amanuel Assefa, calificó de injusta la posición del enviado estadounidense. A su criterio, los organismos externos ignoran los ataques con drones y artillería perpetrados por el gobierno central etíope contra zonas pobladas.
Assefa criticó que los reproches diplomáticos recaigan sobre sus fuerzas locales mientras miles de personas continúan hacinadas en campamentos de desplazados. Los líderes tigrenses describieron sus maniobras como una acción defensiva frente a lo que consideran una invasión abierta del ejército regular. Con estas maniobras, el recrudecimiento del conflicto en Etiopía amenaza con desmantelar los frágiles entendimientos que mantenían una relativa calma en la zona.
Antecedentes y riesgo humanitario en el Cuerno de África
La reactivación de las hostilidades reaviva los temores de una tragedia semejante a la registrada entre noviembre de 2020 y noviembre de 2022. Aquella etapa bélica entre las milicias regionales y el ejército federal dejó un saldo estimado en más de seiscientas mil personas fallecidas, de acuerdo con estimaciones brindadas por la Unión Africana. Aquella confrontación concluyó formalmente tras la firma del histórico acuerdo de paz rubricado en Sudáfrica.
Sin embargo, las discrepancias resurgieron en los últimos meses debido a disputas sobre la administración provisional en el territorio norteño. El gobierno que encabeza el primer ministro Abiy Ahmed Ali sostiene que los rebeldes buscan forjar alianzas externas para socavar la autoridad estatal. Para los observadores internacionales, una prolongación del conflicto en Etiopía podría encarecer las rutas de transporte internacional y desestabilizar el comercio global en el mar Rojo.
Datos clave
- Estados Unidos amenazó con sanciones a los líderes rebeldes tigrenses tras condenar la reactivación de las operaciones armadas en el norte etíope.
- El Frente de Liberación del Pueblo de Tigré tomó el control de los aeropuertos de Mekele, Axum y Shire como parte de una contraofensiva aliada.
- La Unión Africana mantiene sus gestiones de mediación mediante el enviado especial y expresidente nigeriano Olusegun Obasanjo para frenar las hostilidades.
- El histórico antecedente bélico que afectó a la región entre 2020 y 2022 provocó la muerte de aproximadamente 600.000 personas antes de la tregua.






