El fortalecimiento de la seguridad en República Dominicana concentró los debates de la cúpula gubernamental en Santo Domingo durante la última revisión institucional contra el delito. La vicepresidenta Raquel Peña presidió la mesa de trabajo que coordinó acciones conjuntas entre la Policía Nacional y diversas entidades estatales. El encuentro permitió definir las prioridades operativas para la semana entrante en todo el territorio caribeño.
Coordinación institucional de la seguridad en República Dominicana
La jornada tuvo lugar en el Salón del Club de Oficiales de la Policía Nacional con la presencia de altos funcionarios del gabinete civil y de las fuerzas de seguridad. Entre los asistentes destacaron el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, y la ministra de Interior y Policía, Faride Raful. Además, formaron parte del análisis el jefe policial, mayor general Ernesto Rodríguez García, y el vicealmirante Juan Bienvenido Crisóstomo Martínez, titular de la Armada.
A la mesa se sumaron el director general de Migración, Luis Rafael Lee Ballester, junto con responsables de la reforma policial y educativa de la fuerza. La convocatoria involucró también a delegados del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 911, de la Policía Turística y de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre. Varios fiscales departamentales aportaron criterios jurídicos para articular la persecución penal con la labor preventiva en los barrios.
Caída en las cifras de homicidios y robos
Durante la presentación de resultados se constató que la tasa de homicidios acumulada se colocó en 7,36 hechos por cada 100.000 habitantes hacia finales de septiembre. Este índice refleja una reducción del 15,8 por ciento si se lo compara con el mismo ciclo de 2025. Al contrastar los valores con los registrados en 2022, el descenso alcanza el 44,2 por ciento según los datos oficiales expuestos en el encuentro.
Los reportes técnicos revelaron igualmente una disminución del 40,5 por ciento en las denuncias por asaltos y robos respecto al año precedente. Las autoridades indicaron que en el 80 por ciento de las demarcaciones analizadas la violencia letal se mantuvo en dígitos simples. No obstante, en las primeras semanas del noveno mes del año se contabilizaron 99 muertes violentas, de las cuales 45 correspondieron a intervenciones de las fuerzas del orden y 35 a disputas interpersonales.
Percepción ciudadana y nuevos proyectos legales
La ministra Faride Raful subrayó que el descenso numérico de los crímenes no suprime de forma automática la inquietud ciudadana en los espacios públicos. La funcionaria remarcó que las estadísticas favorables no siempre coinciden con la vivencia cotidiana de la población. Para consolidar la seguridad en República Dominicana, el Gobierno prepara el envío al Congreso Nacional de un proyecto legislativo enfocado en la convivencia ciudadana y la mediación temprana de conflictos.
Los diagnósticos oficiales advierten que dos de cada tres homicidios intencionales se desencadenan por peleas entre vecinos o conocidos y no por estructuras del crimen organizado. Esta problemática motiva un seguimiento estrecho en toda la región caribeña y latinoamericana, donde los conflictos comunitarios suelen tensionar los recursos policiales ordinarios. Mantener la seguridad en República Dominicana requiere transformar las conductas de convivencia comunitaria y perfeccionar las herramientas de resolución pacífica antes de que intervenga la justicia penal.
Datos clave
- Tasa a la baja: el índice acumulado de homicidios descendió a 7,36 por cada 100.000 habitantes, con una caída de 44,2 por ciento respecto a 2022.
- Origen de la violencia: las autoridades señalaron que el 66 por ciento de los homicidios intencionales responde a conflictos sociales y disputas vecinales.
- Menos asaltos: los registros oficiales arrojaron un retroceso del 40,5 por ciento en robos en comparación con el período precedente.
- Iniciativa legislativa: el Ejecutivo remitirá al Parlamento una ley de convivencia ciudadana para atender la conflictividad social en los barrios.






