Una fuerte confrontación sacude al oficialismo tras las revelaciones sobre la relación entre Santiago Peña y Cartes en la conducción del Estado en Asunción. El exmandatario Nicanor Duarte Frutos aseguró que existió una intención premeditada de apartar al titular de la Asociación Nacional Republicana desde el arranque del periodo presidencial. La declaración expone fricciones políticas de fondo y cuestionamientos severos sobre la administración fiscal del país.
La disputa entre Santiago Peña y Cartes en el poder
En declaraciones concedidas a la emisora 1080 AM, Duarte Frutos sostuvo que el presidente consideraba a su correligionario como una traba para el ejercicio del mando. De acuerdo con el dirigente colorado, la figura del líder partidario condicionaba las decisiones centrales sobre la administración pública. Por esa razón, el titular del Poder Ejecutivo habría buscado mecanismos para consolidar su autonomía desde el inicio de sus funciones.
El exgobernante enfatizó que el vínculo entre Santiago Peña y Cartes estuvo marcado por la fricción constante orientada a retener el control económico e institucional. Según su testimonio, el titular de la junta de gobierno representaba un estorbo para el manejo de los recursos y el sistema financiero. Estas palabras describen una pugna soterrada que hasta el momento se manejaba de forma reservada dentro de las esferas partidarias.
Denuncias sobre inconsistencias en la deuda pública
Más allá del terreno político, el expresidente lanzó duras críticas hacia la política económica impulsada por la actual administración gubernamental. Duarte Frutos manifestó que las autoridades manipularon la contabilidad oficial para mantener indicadores favorables frente a organismos internacionales de crédito. A su criterio, los números expuestos ante los organismos multilaterales no reflejan la verdadera condición patrimonial ni las obligaciones del Estado.
Puntualmente, el exmandatario denunció que se excluyó de los balances oficiales una deuda de aproximadamente 1.300 millones de dólares con el objetivo de proyectar estabilidad. Duarte Frutos sostuvo que se ocultaron diversos datos para presentar ante los mercados internacionales una política fiscal pretendidamente ordenada y rigurosa. Estas aseveraciones generan un debate técnico sobre la transparencia de los registros financieros y la solvencia real de las arcas públicas.
Repercusiones dentro del Partido Colorado
El pronunciamiento de Duarte Frutos surge en una etapa de reacomodos dentro del movimiento Honor Colorado y de la Asociación Nacional Republicana. Al analizar el escenario entre Santiago Peña y Cartes, diversos referentes han comenzado a debatir el liderazgo partidario y el futuro de las alianzas gubernamentales. Mientras algunos parlamentarios señalan una eventual transición en la cúpula, otros sectores intentan mantener los puentes de comunicación abiertos para evitar una fractura total.
La Asociación Nacional Republicana suele definir el curso institucional de Paraguay debido a su rol hegemónico en el Congreso y las instituciones públicas. Un quiebre manifiesto entre la presidencia de la República y la jefatura del partido gobernante podría modificar la correlación de fuerzas legislativas. En ese sentido, las tensiones partidarias abren interrogantes sobre la gobernabilidad y el tratamiento de proyectos prioritarios durante el resto del mandato constitucional.
Datos clave
- Intento de desplazamiento: Nicanor Duarte Frutos afirmó que Santiago Peña buscó apartar a Horacio Cartes desde que asumió el mando ejecutivo.
- Control financiero: Según el exmandatario, la presencia del titular partidario significaba un obstáculo para el manejo de la administración pública y económica.
- Denuncia sobre pasivos: Duarte Frutos aseguró que el Gobierno omitió registrar una deuda de 1.300 millones de dólares en las cuentas públicas para aparentar solvencia fiscal.
- Impacto interno: Las expresiones profundizan las fricciones en Honor Colorado en medio de discrepancias sobre el liderazgo institucional en la ANR.






