El precario salario en Cuba volvió al debate público tras la difusión de un video donde una enfermera y madre de dos adolescentes relató la imposibilidad de sostener a su familia con sus ingresos mensuales. La trabajadora del sector sanitario cobró cuatro mil pesos cubanos por treinta días de servicio, monto que ni siquiera cubre el costo de un paquete de pollo en el mercado local. El testimonio expuso el profundo desfase entre las remuneraciones oficiales y los costos de subsistencia en la isla caribeña.
La pérdida de valor del salario en Cuba ante la inflación
En su testimonio difundido en redes sociales, la mujer detalló que un paquete de pollo ronda actualmente los cuatro mil quinientos pesos cubanos. Esta cifra supera por quinientos pesos el total de su remuneración mensual, que al tipo de cambio informal equivale a unos 4,76 dólares estadounidenses. La enfermera comentó que la suma mensual se deposita en una tarjeta bancaria y que debió recurrir a mecanismos informales para retirar el dinero en efectivo con descuentos.
La situación descrita ilustra el deterioro que sufre el salario en Cuba frente a productos indispensables de la canasta básica. Con su pago mensual de cuatro mil pesos, la mujer no logra adquirir la carne que precisan sus dos hijos menores de edad. Ante esta realidad, la trabajadora recurrió a la ironía al citar un cuento tradicional infantil para preguntarse qué podría comprar con ingresos que desaparecen ante el primer producto básico.
El costo desmedido del arroz y el aceite comestible
El desglose presentado por la enfermera abarcó otros insumos indispensables del consumo diario hogareño. La trabajadora sanitaria puntualizó que una libra de arroz alcanza los trescientos ochenta pesos cubanos, mientras que un envase de aceite comestible asciende a dos mil setecientos pesos. Con estos valores, la sola compra del aceite insume más del sesenta y siete por ciento del sueldo total que percibe por un mes completo en el centro médico.
Al sumar un envase de aceite y un paquete de pollo, la cifra requerida escala a siete mil doscientos pesos cubanos, monto que sobrepasa en un ochenta por ciento su remuneración mensual. La madre explicó que este cálculo no contempla gastos ineludibles como medicamentos, artículos de aseo, energía eléctrica ni verduras. La trabajadora resumió el esfuerzo diario de las familias señalando que deben recurrir a la magia cotidiana para intentar subsistir frente a cuentas que no cierran de ninguna manera.
Distorsión cambiaria y desabastecimiento cotidiano
El contexto financiero agrava las condiciones materiales de quienes dependen de empleos estatales en la isla. El dólar estadounidense alcanzó una cotización de ochocientos cuarenta pesos en el mercado informal, según los registros de plataformas de monitoreo como elTOQUE. Este valor paralelo condiciona de forma directa los precios de alimentos y bienes que no se consiguen en las tiendas estatales racionadas.
La enorme brecha cambiaria hace que el salario en Cuba pierda capacidad real de compra ante cualquier bien que ingrese por canales no regulados. Para el personal sanitario y otros empleados de servicios públicos indispensables, la remuneración oficial en moneda nacional contrasta fuertemente con una economía dolarizada de facto. Los profesionales se ven obligados a buscar alternativas informales o depender de remesas familiares externas para garantizar un plato de comida en sus hogares.
Datos clave
- Ingreso mensual insuficiente: la enfermera percibió cuatro mil pesos cubanos tras un mes de trabajo, equivalentes a USD 4,76 en el mercado informal.
- Alimentos fuera de alcance: un paquete de pollo cuesta cuatro mil quinientos pesos cubanos, superando en quinientos pesos su sueldo total.
- Precios de la canasta: el envase de aceite cuesta dos mil setecientos pesos y la libra de arroz se ubica en trescientos ochenta pesos.
- Cotización de divisas: el dólar informal alcanzó los ochocientos cuarenta pesos cubanos según registros independientes, lo que acentúa la pérdida del poder adquisitivo.






