Una ruta en mal estado castiga a diario a los habitantes de R.I. 3 Corrales que necesitan trasladarse hacia Coronel Oviedo para trabajar, abastecerse o recibir atención médica. La arteria vial presenta grietas profundas, baches pronunciados y acumulación de barro que entorpecen la circulación vehicular en el departamento de Caaguazú. Ante este panorama, los residentes y trabajadores del volante exigen la inmediata intervención estatal.
Perjuicios para transportistas y trabajadores
El deterioro progresivo del asfalto genera cuantiosas pérdidas económicas a quienes circulan regularmente por este tramo interurbano. Los conductores deben realizar constantes maniobras peligrosas para esquivar los pozos y evitar daños severos en sus respectivos rodados.
El transportista Arnaldo Ramoa, quien utiliza este trayecto desde hace más de un lustro, relató los serios inconvenientes que afronta cotidianamente. El chofer explicó que el pésimo pavimento provoca averías mecánicas reiteradas, lo que incrementa notablemente los costos de mantenimiento de las unidades de carga y transporte de personas.
Asimismo, Ramoa advirtió sobre el constante riesgo de accidentes al que se exponen tanto los automovilistas como los pasajeros. Cuando caen precipitaciones sobre la región, la acumulación de barro agrava las dificultades de paso y deja a varios rodados al borde de quedar varados.
Consecuencias para la producción y servicios esenciales
Esta ruta en mal estado no solo complica el viaje de vehículos particulares y colectivos, sino que también golpea la economía agraria de la comunidad. Los agricultores y ganaderos locales dependen de este corredor logístico para llevar sus cosechas y mercaderías hasta los centros comerciales de Coronel Oviedo.
Del mismo modo, la transitabilidad restringida afecta los traslados de urgencia hacia los centros asistenciales de mayor complejidad. La presencia de ambulancias y patrulleras que deben circular a paso de hombre evidencia la vulnerabilidad en la que se encuentran los pacientes en situaciones críticas de salud.
El trazado tiene aproximadamente dos décadas de antigüedad y es considerado el cordón umbilical de R.I. 3 Corrales. Sin embargo, los residentes sostienen que el olvido gubernamental transformó una vía de desarrollo en un peligro constante para la integridad física de quienes transitan por ella.
Sin respuestas oficiales del MOPC ante la crisis vial
Frente al reclamo ciudadano generalizado, las críticas de los afectados apuntan de manera directa hacia el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones. Los pobladores cuestionan la ausencia de cuadrillas de bacheo o de un proyecto integral de recapado que solucione las fallas estructurales de la calzada.
Al ser consultada sobre este problema, la Dirección de Comunicaciones de la cartera ministerial prometió derivar las inquietudes a los encargados viales pertinentes para evaluar planes de reparación. No obstante, hasta el momento de este informe, la institución no emitió una contestación formal ni fijó fechas para el inicio de eventuales obras.
Los vecinos insisten en que continuarán exigiendo la rehabilitación de su principal conexión terrestre. Consideran insostenible seguir viviendo aislados debido a una ruta en mal estado que amenaza su seguridad y frena el crecimiento de todo el distrito.
Datos clave
- Antigüedad de la vía: El tramo asfaltado tiene cerca de 20 años y carece de mantenimiento integral.
- Impacto productivo: Los agricultores de R.I. 3 Corrales sufren sobrecostos para trasladar sus cosechas a Coronel Oviedo.
- Riesgo en salud: Ambulancias y vehículos de auxilio deben sortear baches y lodo para movilizar pacientes.
- Falta de soluciones: El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones aún no brindó respuestas técnicas ni cronogramas de reparación.






