La inesperada reunión Cartes y Abdo rompió años de enfrentamiento político interno dentro de la Asociación Nacional Republicana (ANR) en Asunción. Los dos expresidentes paraguayos mantuvieron un sorpresivo encuentro presencial en momentos en que el movimiento oficialista Honor Colorado atraviesa una profunda fractura interna. La cita entre ambos líderes desató especulaciones y alteró el tablero gubernamental con miras a los comicios previstos para el año 2028.
El anfitrión de la cita fue el exdirector de la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac), Édgar Melgarejo, quien confirmó que facilitó las instalaciones de su residencia privada para propiciar el acercamiento. Aunque en un primer momento circularon versiones de que el diálogo se concretó en la vivienda del titular partidario, el propio facilitador precisó que el encuentro venía evaluándose tiempo atrás y se postergó hasta después de las votaciones municipales. Según Melgarejo, la conversación abordó aspectos institucionales, temas económicos y el presente partidario, excluyendo acuerdos sobre candidaturas electorales.
Impacto de la reunión Cartes y Abdo tras la derrota en Asunción
El encuentro entre ambos dirigentes cobró notoriedad inmediata debido al tenso contexto derivado de las elecciones municipales del pasado 4 de octubre. En dichos comicios, la ANR sufrió una derrota emblemática en la capital ante la opositora Soledad Núñez, quien superó al candidato colorado Camilo Pérez. Aunque la agrupación consiguió victorias en varios distritos del país, la caída electoral en Asunción golpeó la estructura del oficialismo y apresuró los cuestionamientos internos hacia la conducción del partido.
Ese revés electoral intensificó las divergencias que ya existían previamente sobre la conducción territorial y el manejo del poder real. La derrota en Asunción aceleró los replanteamientos sobre las precandidaturas ejecutivas para el año 2028 y precipitó un cambio drástico en las alianzas internas del movimiento gubernamental.
Ruptura interna con Alliana y respaldo de gobernadores
El mayor punto de quiebre ocurrió cuando Horacio Cartes decidió retirar su apoyo político al vicepresidente de la República, Pedro Alliana, como postulante del oficialismo hacia el sillón de López. Esta determinación le fue transmitida al segundo del Ejecutivo inicialmente por el mandatario Santiago Peña y luego ratificada de forma directa por Cartes, quien comunicó su inclinación por el ministro de Urbanismo, Vivienda y Hábitat, Juan Carlos Baruja.
Frente a este escenario, Alliana compareció públicamente para recalcar que mantendrá firme su aspiración presidencial por mandato de unas 3.500 autoridades partidarias de base. En respuesta inmediata, los 15 gobernadores colorados pertenecientes al Consejo de Gobernadores manifestaron su respaldo irrestricto a Alliana, abriendo la posibilidad de acompañarlo incluso por fuera del movimiento Honor Colorado.
Reorganización de la disidencia y escenario hacia 2028
En paralelo a la reunión Cartes y Abdo, referentes de sectores disidentes como Colorado Añetete, Fuerza Republicana y Causa Republicana avanzaron en la definición de una chapa electoral conjunta. Líderes como Hugo Velázquez, Arnoldo Wiens, Lilian Samaniego, Mario Varela y Luis Pettengill acordaron perfilar una precandidatura de consenso hacia finales de este periodo o inicios de 2027.
La coincidencia temporal de estos movimientos evidencia un proceso de reconfiguración política sin precedentes en la ANR, en el que viejas rivalidades históricas quedan en pausa mientras se dirimen nuevas correlaciones de fuerzas internas.
Datos clave
- Encuentro inédito: Horacio Cartes y Mario Abdo Benítez dialogaron en la residencia particular de Édgar Melgarejo.
- Fractura en el oficialismo: Cartes retiró su apoyo a Pedro Alliana y posicionó a Juan Carlos Baruja para 2028.
- Respaldo regional: Los 15 gobernadores departamentales de la ANR ratificaron su acompañamiento a las aspiraciones de Alliana.
- Alianza de la disidencia: Los bloques disidentes avanzan en el diseño de una candidatura unificada.






