La crisis en Honor Colorado generó una serie de reacciones en el ámbito político paraguayo tras las declaraciones formuladas por la senadora Celeste Amarilla en la sede parlamentaria de Asunción. La legisladora del Partido Liberal Radical Auténtico sostuvo que la estructura de la Asociación Nacional Republicana comenzó a tomar distancia del liderazgo de Horacio Cartes. Desde su perspectiva, las bases y cúpulas partidarias buscan recuperar autonomía frente a la conducción hegemónica del expresidente.
Fricciones internas y la crisis en Honor Colorado
A través de una analogía cotidiana, la parlamentaria liberal describió el aislamiento que percibe en torno al titular de la Junta de Gobierno de la ANR. Amarilla comparó la coyuntura del dirigente con la rutina de una persona que experimenta una ruptura matrimonial y se queda sola en su residencia. Según su análisis, el titular partidario quedó sin el acompañamiento cercano de sus aliados tradicionales y ahora solo cuenta con la compañía de sus mascotas.
La legisladora puntualizó que el quiebre interno responde a un desgaste acumulado dentro del oficialismo. En ese contexto, afirmó que los movimientos dentro de la nucleación gubernista evidencian un alejamiento progresivo que antes resultaba impensable. Para Amarilla, las tensiones que afloraron en el marco de la crisis en Honor Colorado demuestran que el esquema de subordinación hacia una sola figura está perdiendo fuerza frente a los liderazgos regionales y departamentales.
Antecedentes y cuestionamientos al liderazgo de Cartes
Al revisar el historial político del expresidente de la República, la senadora liberal calificó su influencia como un peligro constante para la estabilidad institucional paraguaya. Recordó las modificaciones normativas internas que habilitaron su candidatura partidaria en los inicios de su carrera proselitista, así como el intento de reelección presidencial vía enmienda en 2017. La parlamentaria subrayó que aquel episodio derivó en graves disturbios frente al Congreso Nacional y el asalto a la sede del PLRA, donde fue asesinado el joven dirigente Rodrigo Quintana.
Amarilla manifestó su preocupación frente a los esquemas de mando centralizados y a quienes actúan con sumisión ante figuras con amplio poder económico. En ese sentido, celebró que la Asociación Nacional Republicana empiece a distanciarse de ese modelo de conducción vertical para retornar a una dinámica de competencia tradicional. La legisladora reconoció la enorme complejidad de enfrentar electoralmente a una estructura tradicional combinada con cuantiosos recursos financieros.
El impacto electoral en la capital y las perspectivas futuras
La legisladora también vinculó estas fricciones con el desempeño del oficialismo en los comicios municipales de Asunción. Desde su perspectiva, el resultado adverso del candidato colorado Camilo Pérez evidenció el rechazo ciudadano hacia las postulaciones digitadas desde la cúpula directiva. Amarilla remarcó que las imposiciones verticales suelen fracasar frente a las construcciones de base consensuadas entre los distintos sectores comunitarios.
Las divergencias entre los principales referentes gubernistas continúan reconfigurando el mapa de poder en el Congreso de la Nación y en las gobernaciones. Los desacuerdos observados en los últimos días fueron interpretados por la oposición como una señal de vulnerabilidad en la cohesión partidaria. Las próximas semanas serán decisivas para medir el nivel de cohesión interna en el partido de gobierno ante los compromisos legislativos en agenda.
Datos clave
- Declaraciones: La senadora Celeste Amarilla afirmó que el Partido Colorado empezó a independizarse del liderazgo de Horacio Cartes.
- Antecedentes: La legisladora recordó la modificación de los estatutos de la ANR y los incidentes de 2017 vinculados al proyecto de reelección presidencial.
- Derrota electoral: Vinculó el revés de la candidatura de Camilo Pérez en Asunción a la imposición de candidaturas desde la cúpula partidaria.
- Equilibrio político: Consideró que un partido tradicional sin excesiva concentración de capital financiero propicia una contienda electoral más equitativa.






