La restauración de ecosistemas alcanzó una cifra histórica de 252 millones de hectáreas intervenidas en casi 150 países, de acuerdo con un informe presentado por la Organización de las Naciones Unidas. El reporte fue difundido en el marco de la cumbre COP17 sobre biodiversidad celebrada en Armenia, donde delegaciones internacionales analizan el cumplimiento de las metas ambientales del planeta.
La superficie recuperada equivale a la extensión territorial de países enteros como Argentina o Argelia. Durante el anuncio oficial transmitido desde Nairobi, la vicedirectora de la división de ecosistemas del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Doreen Robinson, calificó el avance como la mayor intervención de conservación ecológica registrada en los anales del organismo multilateral.
Avances globales y disparidades en áreas protegidas
El relevamiento técnico elaborado sobre 149 naciones refleja que la gran mayoría de las labores se concentraron en superficies terrestres. En este ámbito específico se contabilizaron 232 millones de hectáreas atendidas, lo que representa aproximadamente el cincuenta por ciento del objetivo global estipulado para esta categoría al cierre del decenio.
Sin embargo, el informe advierte marcados rezagos en los entornos acuáticos y marinos. Las tareas de saneamiento apenas alcanzaron 11 millones de hectáreas en aguas continentales y 5,7 millones en zonas costeras y marítimas. Los técnicos de la entidad remarcaron que estos hábitats sufren degradaciones aceleradas y requieren una respuesta prioritaria e inmediata.
Desafíos de la restauración de ecosistemas y financiamiento
El balance se enmarca dentro de las directrices fijadas por el Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de los Ecosistemas, vigente entre 2021 y 2030. Esta iniciativa global toma como base el acuerdo de Kunming-Montreal suscrito en 2022, cuyo compromiso central establece el resguardo efectivo del 30 % de las tierras y océanos mundiales antes del fin de la década.
A pesar de los números favorables en tierra firme, el ritmo de recuperación actual resulta insuficiente para frenar la pérdida de fauna y flora. Los expertos enfatizaron que la velocidad de trabajo debe triplicarse en los próximos años para consolidar la meta general de mil millones de hectáreas. Dicha aceleración dependerá de un incremento sustancial en los recursos financieros, especialmente mediante aportes del sector privado.
Impacto laboral y las naciones con mayor liderazgo
Las medidas de conservación implementadas también generaron un impacto socioeconómico medible en las comunidades locales. El documento oficial consigna que las iniciativas crearon un millón de fuentes de trabajo directo vinculadas al manejo ambiental, con una proyección técnica que aspira a llegar a los 32 millones de empleos verdes para el año 2030.
En cuanto a las áreas intervenidas por cada Estado, China encabeza las estadísticas mundiales de recuperación terrestre con 137 millones de hectáreas bajo manejo sustentable. Detrás del gigante asiático figuran con desempeños destacados naciones como Mongolia, Kazajistán y Etiopía, las cuales lograron estabilizar amplias regiones degradadas por actividades productivas o cambios climáticos.
Para países con valiosos recursos hídricos y bosques como Paraguay, el seguimiento de estas metas internacionales evidencia la importancia de articular políticas de desarrollo rural con el resguardo de la biodiversidad, garantizando la sostenibilidad productiva a largo plazo ante las crecientes exigencias de los mercados externos.
Datos clave
- Superficie recuperada: Se intervinieron 252 millones de hectáreas en 149 países, un territorio equiparable al tamaño de Argentina.
- Brecha en aguas: Las áreas marinas y de agua dulce representan menos del 7 % del total restaurado en el planeta.
- Empleo generado: El sector conservacionista creó un millón de puestos de trabajo y apunta a superar los 30 millones para 2030.
- Líder mundial: China encabeza el registro global de áreas terrestres con 137 millones de hectáreas intervenidas.






