La tramitación de la residencia en Uruguay contará con un nuevo esquema administrativo que beneficiará de forma directa a cerca de 30.000 personas de origen cubano que aguardaban una definición sobre sus solicitudes de asilo. La disposición oficial fue oficializada por el Gobierno encabezado por el mandatario Yamandú Orsi mediante un decreto interministerial. El mecanismo busca normalizar la permanencia jurídica de extranjeros que ya se encuentran insertos en la vida comunitaria y laboral del territorio oriental.
La normativa fue refrendada en conjunto por el Ministerio del Interior y el Ministerio de Relaciones Exteriores con el propósito de resolver el atraso en los expedientes de protección internacional. Diversas familias extranjeras compartieron mensajes de alivio en plataformas digitales tras confirmarse el decreto gubernamental, que abre un camino directo hacia la integración civil definitiva.
Alcance del mecanismo de regularización
El decreto firmado por el Ejecutivo establece un régimen especial que contempla a todas las personas extranjeras que ingresaron al territorio antes del 1 de enero de 2026. La medida está orientada de forma prioritaria a quienes recurrieron al estatuto de refugiados como vía para afincarse, pero enfrentaban demoras prolongadas o la desestimación formal de sus carpetas.
Para acogerse al beneficio, los interesados deben manifestar de manera formal su renuncia al pedido de refugio o acreditar que la solicitud fue denegada por los organismos competentes. Asimismo, las autoridades exigen haber ingresado a través de puestos de control fronterizo habilitados y presentar la documentación personal correspondiente, además de contar con el esquema de vacunación al día.
Requisitos para gestionar la residencia en Uruguay
El marco legal diseñado por las autoridades uruguayas toma como base el concepto de arraigo para garantizar la estabilidad de las familias migrantes. Quienes completen el proceso para obtener la residencia en Uruguay podrán acceder plenamente a los derechos civiles, económicos, sociales y culturales consagrados en la legislación nacional, dejando atrás la incertidumbre jurídica.
Un antecedente directo de esta política se aplicó durante la administración del expresidente Luis Lacalle Pou, aunque aquel régimen inicial caducó al cumplirse los plazos previstos de inscripción. El Poder Ejecutivo fundamentó la reactivación de este mecanismo en compromisos internacionales de derechos humanos, considerando que la regularidad migratoria facilita el desarrollo integral de las comunidades receptoras.
Impacto en la comunidad cubana y cifras del flujo migratorio
Los ciudadanos provenientes de Cuba representan el colectivo más numeroso dentro de este grupo de solicitantes. De acuerdo con datos brindados por la legisladora Leydis Aguilera, integrante de la Comisión de Migración del Partido Nacional, solamente durante el año 2025 se constató el ingreso diario promedio de 30 cubanos por la frontera de Rivera, limítrofe con Brasil, bajo el pedido de asilo.
Representantes de organizaciones civiles como Manos Cubanas destacaron que acceder a la residencia en Uruguay representa un paso fundamental para evitar nuevos desplazamientos y proyectar la obtención futura de la ciudadanía. Las estadísticas del último periodo reflejan que el saldo migratorio cubano en el país sudamericano alcanzó 14.959 personas en 2025, tras registrarse el arribo de más de 22.000 ciudadanos frente a unas 7.000 salidas, consolidando un fenómeno derivado del éxodo de más de un millón y medio de personas fuera de la isla caribeña.
Datos clave
- Población alcanzada: Alrededor de 30.000 ciudadanos cubanos que habían pedido refugio podrán regularizar su situación legal definitiva.
- Plazo de ingreso: La disposición beneficia a extranjeros que hayan entrado al país de manera regular antes del 1 de enero de 2026.
- Condición excluyente: Los solicitantes deben renunciar expresamente al pedido de refugio o haber recibido una respuesta negativa previa.
- Saldo migratorio: Durante 2025 ingresaron más de 22.000 cubanos a Uruguay y se consolidó un saldo neto positivo de casi 15.000 residentes.






