La nueva reforma eléctrica en Honduras comenzó a regir oficialmente tras su promulgación por el Poder Ejecutivo y su publicación en el diario oficial La Gaceta. La medida fue sancionada por el presidente Nasry Asfura e introduce una reestructuración integral del sistema energético nacional. Con esta normativa, el gobierno busca aliviar el impacto económico sobre la población y reorganizar la administración del servicio público.
Alcance de la reforma eléctrica en Honduras para los hogares
Uno de los componentes más inmediatos de la ley radica en el congelamiento de la tarifa eléctrica residencial por un plazo de seis meses. La disposición fija que el costo aplicado en la última factura de cada usuario no podrá sufrir incrementos mientras dure la vigencia inicial de la norma. Además, el Congreso Nacional quedó facultado para extender este beneficio por otro semestre si las condiciones lo ameritan.
La legislación contempla asimismo un programa de condonación de deudas acumuladas para los clientes residenciales de menor consumo. Quienes mantengan un registro promedio de hasta 250 kilovatios hora podrán gestionar la anulación de pagos pendientes, incluidos intereses, multas y recargos. Para acceder a esta gracia, los interesados deberán tramitar el pedido ante la distribuidora, acreditar la titularidad e instalar un medidor si carecen de él.
Por otro lado, se habilitó una amnistía temporal de tres meses destinada a regularizar a quienes posean conexiones no autorizadas o medidores manipulados. Quienes corrijan voluntariamente su situación dentro de ese período no afrontarán responsabilidades penales. Asimismo, la normativa promueve la instalación de paneles solares residenciales mediante la exoneración del impuesto sobre ventas y gravámenes arancelarios para la compra de equipos.
Saneamiento de deudas y acuerdos con municipios
El impacto de la ley también alcanza a las administraciones locales de todo el territorio hondureño. La normativa dispone la anulación de todas las deudas históricas que las municipalidades mantenían con la Empresa Nacional de Energía Eléctrica hasta la publicación oficial del texto. Esta medida abarca pasivos vencidos, procesos de cobro judicial y convenios de pago previos.
Este paso institucional dentro de la reforma eléctrica en Honduras busca sanear las cuentas públicas de las alcaldías y garantizar un flujo financiero constante hacia el sector energético. A partir del mes siguiente a la entrada en vigor, el consumo municipal se descontará directamente de las transferencias estatales de la Secretaría de Finanzas. Las comunas de mayor tamaño también podrán compensar saldos a través de planes de inversión coordinados.
Transformación de la estatal y plazos de ejecución
El cronograma que acompaña a la reforma eléctrica en Honduras contempla plazos estrictos para la modernización del sistema. La Secretaría de la Presidencia dispone de un lapso de 45 días hábiles para emitir los reglamentos de los órganos técnicos de conducción de la reforma. En una etapa posterior de 120 días, deberán definirse los estatutos para transformar la entidad estatal en sociedades mercantiles públicas.
La nueva estructura prevé la escisión de la compañía en tres divisiones operativas de generación, transmisión y distribución de energía. Mientras avanza este proceso, la empresa pública mantendrá vigentes sus mecanismos de licitación para resguardar la continuidad operativa. La fiscalización estará a cargo de una unidad técnica que publicará informes periódicos sobre el cumplimiento de cada meta establecida.
Datos clave
- Congelamiento tarifario: los valores de las facturas no subirán durante seis meses, con opción de prórroga legislativa.
- Alivio a usuarios: se condonan deudas a clientes residenciales que consumen hasta 250 kilovatios hora al mes.
- Amnistía y solar: se otorgan tres meses para normalizar conexiones ilegales y se liberan de impuestos los paneles solares.
- Deuda municipal: se cancelan pasivos comunales y los pagos futuros se debitarán de transferencias del Estado.
- División institucional: la empresa estatal se reorganizará en tres sociedades públicas de generación, transmisión y distribución.






