El raquitismo infantil durante los años de la Revolución Industrial no fue originado únicamente por la polución urbana y las duras condiciones fabriles, según reveló una investigación científica británica. Arqueólogos de la Universidad de Durham comprobaron que severos choques climáticos y la baja radiación solar agravaron la pérdida de nutrientes en las poblaciones menores de la época en el nordeste de Inglaterra.
El equipo encabezado por la arqueóloga Ellen Kendall examinó piezas dentales del camposanto de Coach Lane pertenecientes a personas enterradas entre 1711 y 1829. El trabajo determinó que las variaciones naturales en los niveles de rayos ultravioleta profundizaron la carencia de vitamina D en la juventud de aquel período histórico.
El rol del clima en el raquitismo infantil
El estudio analizó 30 dientes correspondientes a 21 personas del cementerio inglés. Mediante técnicas especializadas, los expertos detectaron anomalías estacionales en la dentina, la estructura interna dental que registra el crecimiento biológico individual de forma cronológica.
Las interrupciones en la mineralización de los tejidos mostraron patrones anuales coincidentes con etapas frías y oscuras. Estas marcas biológicas evidenciaron episodios repetidos de hipovitaminosis en la niñez, un cuadro que impulsó directamente los casos de raquitismo infantil en la comunidad analizada.
Registros óseos previos en la misma zona ya habían advertido que el 25,9 % de los esqueletos juveniles presentaba deformaciones esqueléticas compatibles con esta patología. La hipótesis tradicional responsabilizaba a las densas capas de smog por carbón y a las jornadas laborales extensas, pero las pruebas dentarias sumaron factores meteorológicos determinantes.
Erupciones volcánicas y la Pequeña Edad de Hielo
Durante los siglos analizados, Europa experimentó la denominada Pequeña Edad de Hielo. Este fenómeno provocó inviernos prolongados y veranos lluviosos debido a una reducida radiación solar combinada con grandes erupciones volcánicas globales.
De acuerdo con la investigación, 91 de las 109 personas con fechas de nacimiento registradas en el camposanto nacieron durante una gran erupción volcánica o en la década inmediatamente posterior. Las cenizas expulsadas a la estratosfera dispersaron partículas que bloquearon la luz solar necesaria para sintetizar nutrientes en el cuerpo humano.
Asimismo, 41 individuos de ese grupo atravesaron simultáneamente períodos de actividad solar reducida. Como consecuencia de las bajas temperaturas y la lluvia persistente, las familias pasaban más tiempo en interiores y con ropas gruesas, limitando al extremo la síntesis cutánea de componentes esenciales.
Factores combinados en la salud histórica
Los investigadores aclararon que el ambiente natural no reemplaza las causas socioeconómicas del problema sanitario. La clase trabajadora enfrentaba dietas deficientes, viviendas precarias, hacinamiento urbano y una atmósfera saturada de hollín por el uso intensivo de carbón en fábricas.
La interacción entre la polución industrial y la variabilidad meteorológica terminó por desencadenar cuadros severos de raquitismo infantil. De este modo, la confluencia de factores humanos y ambientales modeló de manera drástica el bienestar de las generaciones de trabajadores durante el surgimiento del capitalismo fabril.
Datos clave
- Hallazgo científico: Investigadores de la Universidad de Durham determinaron que el enfriamiento ambiental y las erupciones volcánicas influyeron en el desarrollo de raquitismo en Inglaterra.
- Muestra analizada: El equipo examinó 30 piezas dentales de 21 personas sepultadas en el cementerio de Coach Lane entre 1711 y 1829.
- Incidencia histórica: Un 25,9 % de los restos juveniles de dicho sitio presentaba signos óseos vinculados a la falta prolongada de vitamina D.






