La producción de locote mediante sistemas de protección solar e invernaderos registró un incremento determinante en el departamento de Paraguarí. En la compañía Cerrito, perteneciente al municipio de San Roque González, la horticultora María Adelfa Coelho logró optimizar el uso de su propiedad al implementar infraestructura moderna para el desarrollo agrícola. No obstante, la incursión de productos importados sin controles sanitarios ni aduaneros representa una constante amenaza para la sostenibilidad financiera del sector en la región.
El emprendimiento comenzó tras identificar la disponibilidad de terreno improductivo junto con insumos básicos como madera y abono orgánico. Con el asesoramiento del ingeniero agrónomo Carlos Espinoza, la productora apostó por la variedad Marsella utilizando abono verde y técnicas avanzadas de suelo. La iniciativa demuestra que la adopción de tecnologías aplicadas al campo resulta altamente viable cuando se aplican los cuidados culturales pertinentes de forma rigurosa.
Avances técnicos en la producción de locote
Durante el ciclo productivo anterior, el establecimiento cultivó 4.000 plantas bajo el sistema tradicional de malla media sombra, alcanzando un promedio de 2,7 kilogramos por cada ejemplar. En la presente temporada, al migrar la misma cantidad de plantas a cuatro naves de invernadero, el rendimiento superó los 5 kilogramos por planta. Este salto cuantitativo duplicó los volúmenes de cosecha sin necesidad de ampliar la extensión territorial empleada.
Además del aumento en el volumen físico de la cosecha, la protección que brindan las estructuras cerradas mejoró de forma sustancial la apariencia física y la durabilidad de la hortaliza. La calidad obtenida iguala los estándares de los productos que ingresan desde el exterior, lo que permite competir en condiciones óptimas en las góndolas locales. El emprendimiento también dinamiza la economía comunitaria mediante la contratación directa de tres operarios de campo y la asistencia permanente de un especialista técnico.
Preparación de suelo y control sanitario
El protocolo agronómico implementado en las parcelas inicia con la preparación del terreno a través de trabajos de rastreado y la aplicación estratégica de cal agrícola para corregir los niveles de acidez. Posteriormente, se incorpora materia orgánica combinada con estiércol vacuno y de oveja en los tablones de siembra. La nutrición vegetal se complementa con fertilizantes minerales NPK triple 15, reforzando la aplicación de fósforo inmediatamente después del trasplante de los plantines.
Para proteger la plantación frente al ataque de plagas como pulgones, cochinillas, trips y mosca blanca, se recurre al uso de defensivos de acción sistémica. El uso de plástico cobertor sobre los tablones, conocido como mulching, contribuye a reducir la humedad excesiva sobre el suelo y limita el desarrollo de malas hierbas. Asimismo, el techo de plástico transparente evita que la lluvia directa entre en contacto con el follaje, disminuyendo al mínimo la necesidad de aplicar fungicidas o bactericidas comerciales.
Abastecimiento local y la presión del contrabando
La producción de locote que sale de la compañía Cerrito se distribuye de manera continua en comercios, verdulerías y supermercados situados en el distrito de San Roque González. El circuito de comercialización abarca también a distritos aledaños como Quiindy, Caapucú y Carapeguá, consolidando la oferta hortícola del noveno departamento. Esta distribución fluida confirma la demanda existente de hortalizas frescas de origen nacional en el mercado del interior del país.
A pesar del alto rendimiento y la aceptación de la mercadería, la cotización de la hortaliza experimentó reducciones recientes, situándose en torno a los G. 5.600 por kilogramo a nivel de finca. La principal causa de este bajón en las pretensiones económicas radica en el ingreso de partidas presuntamente ilegales provenientes del contrabando. Los trabajadores rurales sostienen que la actividad agraria es rentable si se invierte en riego y manejo adecuado, pero requieren un mercado protegido de la competencia desleal.
Datos clave
- Rendimiento duplicado: El paso de la cobertura con media sombra al invernadero permitió subir la producción de 2,7 a más de 5 kilos por planta.
- Inversión y mano de obra: La finca genera empleo directo para tres operarios locales y cuenta con la asistencia regular de un ingeniero agrónomo.
- Distribución regional: Las cosechas abastecen la red comercial de San Roque González, Quiindy, Caapucú y Carapeguá.
- Impacto del contrabando: El ingreso irregular de hortalizas extranjeras empuja a la baja los precios, que actualmente cotizan en G. 5.600 por kilo en finca.
- Técnicas sustentables: El uso de mulching y la protección contra lluvias reduce notablemente la aplicación de fungicidas y bactericidas.






