El precio del huevo registró un marcado encarecimiento en Nicaragua a lo largo de 2026, a pesar de que el sector avícola experimentó una expansión notable en sus niveles de abastecimiento. Durante el primer semestre del año, las familias nicaragüenses debieron destinar una mayor proporción de sus ingresos para adquirir esta proteína habitual en su dieta diaria, según revelan estadísticas oficiales.
Este fenómeno económico genera debate entre los consumidores del país centroamericano. De forma habitual, un incremento significativo en la oferta de bienes agropecuarios suele traducirse en un alivio monetario en los puntos de venta, pero la dinámica reciente muestra un comportamiento opuesto que presiona las finanzas domésticas.
Disparidad entre oferta avícola y costo al consumidor
Entre enero y junio de 2026, las granjas industriales y semitecnificadas de Nicaragua lograron producir 33,60 millones de docenas. Este volumen supera en 5,03 millones de docenas a las 28,57 millones reportadas durante el mismo período de 2025, lo que representa un crecimiento interanual del 17,6%.
El avance productivo del primer semestre contrasta de manera amplia con el desempeño del ciclo anterior. A lo largo de todo 2025, el sector había alcanzado 58,11 millones de docenas, marcando una modesta suba anual de apenas 1,63%. Pese a la aceleración del ritmo en los galpones, el beneficio no llegó a las góndolas.
En los mercados minoristas, la docena pasó de costar 73,52 córdobas en julio de 2025 a situarse en torno a los 90 córdobas en julio de 2026, equivalente a unos 2,45 dólares estadounidenses. Dicha variación implicó un salto interanual aproximado del 22,4% en las tarifas finales.
Factores detrás del precio del huevo en el mercado
Los registros del Banco Central de Nicaragua y del Instituto Nacional de Información de Desarrollo muestran que las razones por las cuales el precio del huevo escaló no se desprenden únicamente de las planillas de abastecimiento. Las estadísticas oficiales no detallan aspectos cruciales sobre la estructura operativa del rubro.
Entre las variables no especificadas figuran las oscilaciones en los costos de alimentación para las aves, la logística de flete, la energía eléctrica y los márgenes de ganancia de los intermediarios. Tampoco se define con exactitud qué porcentaje de la producción total se reservó para el consumo interno y cuánto pudo haberse canalizado hacia otros destinos comerciales.
Para el presupuesto de los hogares, adquirir siete docenas dentro de la canasta básica demandó 630,70 córdobas en julio de 2026, frente a los 514,64 córdobas del año previo. Esta diferencia representó un gasto extra de 116,06 córdobas para acceder exactamente a las mismas 84 unidades de alimento.
Deterioro del poder adquisitivo y presiones económicas
Esta suba se produjo de manera paralela a una disminución en la capacidad de compra de la población asalariada. De acuerdo con datos del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, el poder adquisitivo de los trabajadores cotizantes sufrió una contracción del 2,04% hacia septiembre de 2026, situándose en 4.890,7 córdobas frente a los 4.990,5 córdobas registrados a finales de 2025.
Por tratarse de una fuente esencial y accesible de nutrientes, el encarecimiento del precio del huevo impacta directamente en la calidad alimentaria de la población con menores recursos. Cuando este rubro sufre ajustes ascendentes, los compradores deben restringir otros consumos esenciales para cubrir su abastecimiento básico semanal.
Datos clave
- Producción semestral: Las granjas generaron 33,60 millones de docenas de huevos, un 17,6% más interanual.
- Alza minorista: La docena trepó a cerca de 90 córdobas en julio de 2026, lo que representa un aumento del 22,4%.
- Impacto familiar: La compra mensual de siete docenas requirió 116,06 córdobas adicionales respecto al año anterior.
- Salarios debilitados: El poder adquisitivo de los cotizantes a la seguridad social cayó un 2,04% a septiembre de 2026.






