La pobreza en Honduras alcanzó al 61,1% de las familias durante 2026, lo que interrumpió una racha positiva de cuatro años consecutivos de descenso social. La información proviene de la Encuesta Permanente de Hogares de Propósitos Múltiples, elaborada de forma periódica por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Este reporte oficial expone las dificultades socioeconómicas que atraviesa la nación centroamericana para sostener el bienestar de su población.
El relevamiento técnico fijó una suba de un punto porcentual respecto a la marca del 60,1% que se había computado en 2025. En cantidades numéricas concretas, el INE identificó 1.702.006 hogares situados en condiciones vulnerables frente a 1.085.544 núcleos familiares catalogados como no pobres. La evolución muestra que la pobreza en Honduras sumó 76.929 grupos domésticos en un solo período anual, superando el leve crecimiento de hogares no pobres.
Retroceso social y aumento de la indigencia
El deterioro de las condiciones de vida no se limitó al promedio global medido por la entidad estatal. La tasa de pobreza extrema también experimentó un repunte representativo, pasando del 38,3% en 2025 a situarse en el 39,7% de los hogares en 2026.
Pese a esta desmejora reciente, los índices conservan distancias favorables respecto a las marcas severas observadas un lustro atrás. En 2021, la indigencia castigaba al 53,7% de las viviendas antes de bajar al 43,2% en 2022, mientras que el nivel general llegaba a cubrir al 73,6% de la sociedad hondureña.
Situación laboral y dificultades de empleo
La investigación estadística profundizó además en el desenvolvimiento del mercado de trabajo nacional y confirmó un alza simultánea en la tasa de desocupación. La fuerza laboral total abarca a 4.085.577 personas, dentro de las cuales 3.795.263 mantenían una ocupación activa al instante del relevamiento.
Los registros establecieron que 290.314 individuos estaban desempleados, empujando la desocupación abierta hasta un 7,1%. Este resultado representa un incremento visible frente al 4,9% documentado durante el ciclo 2025, aunque permanece por debajo del pico de 8,6% alcanzado en 2021.
El análisis institucional incorporó herramientas complementarias para estudiar la distribución económica, entre ellas la Curva de Lorenz, reflejando una concentración pronunciada de las retribuciones en los sectores de mayores ingresos. Asimismo, se cuantificó a 2.077.483 ciudadanos con problemas de empleo, una categoría que engloba distintas precariedades laborales más allá de la carencia total de trabajo.
Un panorama mixto para el desarrollo regional
El balance general correspondiente a la medición de junio de 2026 exhibe dos facetas contrastantes para la realidad hondureña. Por un lado, tanto los índices de vulnerabilidad como la tasa de desocupación muestran cifras más favorables que las peores marcas registradas durante el año 2021.
Por otra parte, la interrupción del ciclo virtuoso enciende luces de alarma entre los analistas económicos de la región. El crecimiento de la pobreza en Honduras refleja que las mejoras en el ingreso no lograron consolidarse de manera sostenible frente a los desafíos productivos vigentes.
Datos clave
- Aumento anual: la pobreza alcanzó al 61,1% de los hogares hondureños en 2026 frente al 60,1% anotado en 2025.
- Extrema necesidad: la indigencia o pobreza extrema creció del 38,3% al 39,7% en el mismo lapso analizado.
- Mercado laboral: la tasa de desempleo subió a 7,1%, con más de 2 millones de personas que afrontan dificultades laborales.






