Las autoridades militares localizaron y neutralizaron 62 plantaciones de coca en diferentes departamentos de Honduras durante una serie de patrullajes ejecutados en 2026. La institución armada desplegó unidades terrestres, navales y de aviación para frenar la expansión de estos sembradíos ilícitos en áreas protegidas y zonas montañosas. La mayor parte de estas incursiones gubernamentales se focalizó en sectores boscosos de difícil acceso.
Concentración de plantaciones de coca en la región caribeña
El portavoz de las Fuerzas Armadas de Honduras, Mario Rivera, comunicó que los equipos uniformados aseguraron más de 950.000 arbustos en diversas zonas rurales. Las maniobras formaron parte de una estrategia integral sustentada en el blindaje de las fronteras aéreas, marítimas y terrestres. De acuerdo con el vocero militar, este dispositivo permanente buscó contener el avance logístico de las redes delictivas.
Las incursiones de seguridad se concentraron de forma prioritaria en el departamento caribeño de Colón, donde se reportó más del 80 % de los hallazgos reportados en el balance oficial. No obstante, las brigadas de reconocimiento también concretaron tareas de rastreo en Atlántida, Yoro, Olancho, Santa Bárbara y El Paraíso. Los agentes mantuvieron labores de patrullaje ante la sospecha de nuevos desmontes destinados a actividades ilícitas.
Desmantelamiento de laboratorios e impacto financiero
Además de intervenir los cultivos, las tropas procedieron a la destrucción de 13 instalaciones artesanales acondicionadas para la extracción y procesamiento de alcaloides. En estos campamentos precarios se confiscaron precursores químicos utilizados para la elaboración de pasta base y derivados. Asimismo, las autoridades informaron que varios individuos quedaron bajo arresto por su presunta vinculación con estas actividades ilegales.
Según los cálculos presentados por Rivera, estas medidas de interdicción impidieron el procesamiento estimado de 780 kilogramos de cocaína refinada. Dicho volumen representa un perjuicio patrimonial valorado en más de 250 millones de lempiras para las agrupaciones criminales investigadas. Las fuerzas del orden ratificaron que continuarán los rastreos constantes sobre las zonas identificadas como sensibles.
Modificación de las rutas de producción y contexto regional
Tradicionalmente, los países de Centroamérica cumplieron la función de corredores de tránsito y reabastecimiento para el tráfico de estupefacientes hacia el norte del continente. Sin embargo, la detección de plantaciones de coca y centros de procesamiento artesanal confirma los intentos de las organizaciones por abaratar costos mediante cultivos directos en la región. Esta situación exige una mayor coordinación internacional en materia de inteligencia satelital y fronteriza.
Para Sudamérica y países de tránsito como Paraguay, las variaciones en las rutas y modalidades del narcotráfico transnacional representan un foco de atención constante. La migración de cultivos hacia territorios no tradicionales suele responder a una mayor presión sobre las cuencas cocaleras tradicionales del cono sur. Por tal motivo, los organismos de seguridad de la región siguen de cerca estas tendencias operativas.
Datos clave
- 62 parcelas detectadas: Las tropas aseguraron más de 950.000 arbustos de hoja vegetal en seis departamentos del país.
- Foco en Colón: Más del 80 % de las intervenciones contra los cultivos se concentraron en este departamento caribeño.
- Instalaciones destruidas: Se incineraron 13 laboratorios artesanales donde se hallaron precursores químicos e insumos de procesamiento.
- Golpe económico: Las autoridades estimaron que evitaron la producción de 780 kilos de droga, valuados en 250 millones de lempiras.






