BM OnlineBM Online
InicioNoticiasVideosPodcasts
En vivo
TodasNacionalesPolíticaEconomíaDeportesInternacionales
InicioNoticiasVideosRadioPerfil
Volver a Noticias
internacionales

El legado del escritor Sholem Aleijem y su célebre reflexión sobre la riqueza y la pobreza

Redacción BM Online•12 de octubre de 2026 a las 10:45 a. m.•Ucrania

Retrato de un hombre de bigote abundante y gafas redondas con la mano apoyada en la barbilla y mirada reflexiva.

El pensamiento del escritor Sholem Aleijem continúa interpelando a las sociedades modernas mediante una aguda crítica sobre las desigualdades sociales y económicas. Su célebre máxima sintetiza la existencia terrenal como un sueño para el sabio, un juego para el tonto, una comedia para el rico y una tragedia para el pobre. A través de esa fórmula, el narrador plasmó el sentir colectivo de las comunidades judías que enfrentaban la marginación a finales del siglo XIX.

El origen y significado de una célebre reflexión

La expresión forma parte integral de las historias de Tevie el lechero, publicadas por entregas entre 1894 y 1914. En este trabajo, el autor no concibió una simple observación abstracta, sino un manifiesto ético que exponía la vulnerabilidad cotidiana de los sectores desfavorecidos. La obra expone la tensión generacional en la familia del protagonista, además de retratar la transformación impuesta por el capitalismo y la desarticulación paulatina de las tradiciones rurales.

La metáfora divide la experiencia vital de acuerdo a las posibilidades materiales de cada individuo. Quien posee abundancia económica experimenta el mundo con ligereza, como una farsa teatral donde cualquier error se resuelve con recursos financieros. En contraste, las familias humildes carecen de respaldo frente a la enfermedad o el hambre, por lo cual cualquier imprevisto desencadena una catástrofe personal.

Las obras cumbre del escritor Sholem Aleijem

El recorrido literario del escritor Sholem Aleijem, seudónimo de Salomón Yákov Nojúmovich Rabinóvich, transformó radicalmente la consideración cultural del idish. Antes de sus publicaciones, este idioma era relegado al ámbito informal y calificado como un habla menor frente al ruso oficial o al hebreo de los ritos religiosos. Junto a otros autores contemporáneos, el creador confirió categoría de arte mayor a la lengua vernácula de las calles.

La celebridad universal de sus relatos culminó años más tarde con la célebre adaptación teatral en Broadway titulada El violinista en el tejado, llevada al cine en 1971. No obstante, los especialistas señalan que aquella versión cinematográfica suavizó las aristas críticas del manuscrito primitivo. En los textos originales, el autor plasmó con mordacidad el desamparo material de los asentamientos frente al poder del Imperio zarista.

La sátira como herramienta de dignidad y resistencia

Nacido en marzo de 1859 en Pereyáslav, el autor conoció en carne propia los rigores del revés económico tras perder una considerable herencia bursátil. Aquel episodio impulsó su prolífica labor creativa con personajes como Menájem Mendl y Mottel, el hijo del cantor. La precariedad financiera lo obligó a ganarse el sustento exclusivamente con su pluma en medio de periódicas crisis institucionales.

Conocido a menudo con el sobrenombre de Mark Twain judío, el creador utilizó la ironía como un mecanismo defensivo frente al sufrimiento. La risa no operaba como una vía de escape conformista, sino como un escudo moral ante la arbitrariedad y el abuso. Sus creaciones dialogaban con la divinidad interpelando las razones por las cuales unos viajaban en elegantes carruajes mientras otros arrastraban carretas a mano.

El exilio hacia Nueva York y el legado perdurable

La ola de pogromos antijudíos desatada en 1905 obligó al autor a emigrar de Europa Oriental para resguardar su seguridad personal. Su travesía concluyó en 1914 con su radicación en Nueva York, donde se convirtió en el cronista de los migrantes que atestaban los barrios obreros de la metrópoli. A pesar de sufrir tuberculosis y penurias económicas en su vejez, nunca abandonó la tarea narrativa.

El influyente escritor Sholem Aleijem falleció el 13 de mayo de 1916 a la edad de 57 años. Su cortejo fúnebre en el distrito de Queens congregó a más de cien mil dolientes, demostrando el enorme impacto social de sus escritos populares. La lectura de sus textos mantiene un mensaje universal aplicable a los desafíos de desigualdad que experimentan las naciones en desarrollo.

Datos clave

  • Nacimiento y trayectoria: Nació en 1859 en Ucrania bajo el nombre de Salomón Rabinóvich y reivindicó el idioma idish a nivel literario.
  • Obra fundamental: Creó las crónicas de Tevie el lechero entre 1894 y 1914, base posterior de El violinista en el tejado.
  • Visión social: Acuñó la máxima que define la vida como una comedia para el rico y una tragedia para los sectores empobrecidos.
  • Exilio y muerte: Emigró a Nueva York tras la persecución de 1905 y murió en 1916, despedido por más de cien mil personas.

Fuente: infobae.com

Más noticias de Internacionales

Hallan en Barcelona la mayor colección de herramientas de madera fabricadas por neandertales

Justo ahora

Registran dos sismos en El Salvador cerca del Lago de Ilopango sin reportar daños materiales

Justo ahora

Terremoto en Panamá acumuló más de 300 réplicas y el Gobierno descarta usar fondos de reserva

Justo ahora

Rodrigo Paz revela amenazas de seguridad en Bolivia tras capturar a un líder del PCC

Justo ahora

Seguinos

Instagram151 milFacebook183 milTikTok302 milYouTube20 milX21 milSpotify10 mil
Sobre nosotrosRedacciónPolítica editorialCorreccionesContactoPrivacidadEliminar cuentaRSS

BM Online · Asunción, Paraguay