El despliegue de perros robot en aduanas comenzó a operar en los puestos fronterizos y terminales aéreas de El Salvador para optimizar las tareas de inspección. La medida fue anunciada por el director general de la Dirección General de Aduanas, José Benjamín Mayorga, quien confirmó la adquisición de más de cinco dispositivos mecánicos para conformar una escuadra tecnológica institucional.
Uno de los primeros aparatos en entrar en servicio es conocido como Bartolito, el cual realiza labores de patrullaje preventivo en el Aeropuerto Internacional San Óscar Arnulfo Romero y Galdámez. Las autoridades salvadoreñas señalaron que estos equipos autónomos brindarán apoyo logístico inmediato en tareas de videovigilancia y mitigación de riesgos en puntos estratégicos del país.
Funciones de los perros robot en aduanas y terminales
La llegada de estos dispositivos mecanizados no implicará el despido o reemplazo de los funcionarios aduaneros en las terminales. Según las explicaciones institucionales, la presencia de perros robot en aduanas busca fortalecer la videovigilancia y requerirá personal calificado para operarlos y coordinar su mantenimiento periódico en las distintas bases operativas.
Para acompañar este salto tecnológico, la entidad proyecta la creación de una escuela aduanera de logística. Dicha academia formará a los trabajadores en áreas como inteligencia artificial, operación técnica y robótica avanzada. El espacio formativo también abrirá sus puertas a empresarios vinculados al comercio exterior y a funcionarios del gabinete económico local.
Escáneres de alta energía y control de equipajes
Junto a los autómatas cuadrúpedos, el sistema aduanero incorporó escáneres de alta energía para la revisión del transporte de cargas. Estos dispositivos redujeron el tiempo de inspección de diez minutos a solo diez segundos por contenedor, permitiendo obtener imágenes completas de la mercadería sin necesidad de abrir las unidades de transporte.
El Salvador se convirtió en el segundo país de América en utilizar esta tecnología no invasiva, después de Estados Unidos. Los equipos operan en los pasos fronterizos de El Amatillo, La Hachadura y en el puerto marítimo de Acajutla. En este último recinto, administrado junto a la empresa Yilport, se fiscaliza la totalidad de las cargas que ingresan y salen del territorio.
En las terminales aéreas rige además un sistema de semáforos que evalúa el perfil de riesgo de los pasajeros al escanear sus pasaportes. Una alerta amarilla o roja deriva el equipaje hacia controles específicos de rayos X y revisión física, con el fin de evitar el contrabando de mercadería comercial no declarada o productos sin permisos sanitarios.
Modernización de infraestructura y pasos binacionales
La estrategia de modernización se complementa con cámaras corporales para los inspectores y tabletas electrónicas conectadas a redes inalámbricas que eliminan el uso de planillas de papel. De forma paralela, el proyecto de perros robot en aduanas forma parte de un plan integral que incluye grandes obras de infraestructura terrestre.
En el cruce de La Hachadura, por donde transitan más de 1.500 camiones diarios hacia Guatemala, se proyecta una nueva aduana con más de diez carriles de atención continua. Asimismo, la integración aduanera con Honduras en El Amatillo permitió reducir los tiempos de cruce vehicular de 72 horas de espera a un intervalo de entre 20 minutos y dos horas.
Datos clave
- Incorporación tecnológica: El Salvador sumó más de cinco unidades robóticas para labores de control, encabezadas por el dispositivo Bartolito en la principal terminal aérea.
- Agilidad en cargas: Los nuevos escáneres de alta energía revisan contenedores completos en diez segundos, evitando la apertura física de los camiones.
- Transparencia operativa: Los agentes aduaneros portan cámaras corporales y utilizan tabletas digitales para registrar declaraciones y prevenir cobros irregulares en frontera.
- Reducción de demoras: La gestión coordinada con Honduras en El Amatillo disminuyó las esperas del transporte terrestre de tres días a un promedio de dos horas.






