El debate sobre la perdida de investidura volvió a encender los ánimos en la Cámara Alta este miércoles tras una nueva acusación pública formulada en plena sesión extraordinaria. La senadora Blanca Ovelar afirmó que su colega Zenaida Delgado presuntamente despojó de su teléfono celular a una funcionaria dependiente de su despacho parlamentario, hecho por el cual exigió la inmediata devolución del dispositivo.
La legisladora colorada expuso la situación ante el pleno legislativo en Asunción, señalando que la actitud despierta serias sospechas en medio del proceso disciplinario que afronta la parlamentaria denunciada. La intervención se produjo mientras la cámara postergó para la siguiente semana el estudio formal de la destitución de Delgado.
Acusación en sesión ordinaria contra Delgado
Durante su alocución en el recinto legislativo, Ovelar sostuvo que recibió reportes directos sobre la retención indebida del aparato telefónico perteneciente a una secretaria de Delgado. Cuestionó con dureza que una autoridad parlamentaria actúe como si fuera propietaria de las pertenencias privadas del personal estatal asignado a su cargo.
Frente a sus pares, la senadora indagó acerca de los motivos que llevarían a una jefa a intervenir o interesarse en los datos personales de una colaboradora. Si bien aclaró que se trata de una acusación verbal que requiere la ratificación de la víctima, consideró que la conducta agrava el cuadro ético de la legisladora señalada.
Alcance del proceso de perdida de investidura
La causa central contra Delgado se originó a partir de denuncias que la vinculan con un presunto esquema de cobro irregular de haberes a funcionarios dependientes, mecanismo popularmente denominado como peaje salarial. Esta práctica habría consistido en exigir a colaboradores la entrega periódica de una porción de sus ingresos mensuales.
Ante estos antecedentes, Ovelar lamentó la dilatación del trámite y afirmó que la sentencia política ya está echada en el ámbito parlamentario debido a la gravedad de los hechos. A su criterio, la dilación legislativa erosiona la confianza institucional y desgasta la percepción pública sobre el funcionamiento del Poder Legislativo.
Por disposición mayoritaria de la cámara, el análisis de la perdida de investidura quedó agendado formalmente para el próximo miércoles, fecha en la que figurará como primer asunto a tratar en el orden del día parlamentario.
Impacto en la representación femenina y agenda pública
En su intervención, Ovelar manifestó una profunda decepción por las repercusiones de estos sucesos en la credibilidad del liderazgo de las mujeres en espacios de toma de decisiones. Expresó que este tipo de polémicas genera un daño sensible a la imagen política de las legisladoras dentro de la estructura estatal paraguaya.
Asimismo, criticó que las continuas controversias individuales desplacen la atención legislativa de problemáticas urgentes que afectan a la ciudadanía, tales como la pobreza y la seguridad alimentaria en el país. Insistió en que el Senado debe recuperar su rol primordial enfocado en legislar, ejercer el control republicano y garantizar la transparencia pública.
Datos clave
- Nueva denuncia: Blanca Ovelar señaló en el Senado que Zenaida Delgado habría despojado a su secretaria de su teléfono celular.
- Origen del conflicto: Delgado enfrenta acusaciones por el supuesto cobro irregular de un porcentaje de los sueldos a funcionarios a su cargo.
- Tratamiento legislativo: El plenario de la Cámara Alta fijó para el próximo miércoles el análisis formal de la expulsión parlamentaria.
- Daño institucional: Ovelar advirtió que estos escándalos éticos perjudican la imagen del Congreso y la representación política de las mujeres.






