«No vale la pena». Con esa frase, el presidente Santiago Peña esquivó este miércoles la polémica con el expresidente Nicanor Duarte Frutos. Duarte Frutos lo señaló como el principal responsable de la fractura de Honor Colorado, el movimiento que lidera Horacio Cartes, actual presidente de la Asociación Nacional Republicana (ANR).
El mandatario fue consultado por la prensa en Ciudad del Este, tras un acto oficial en la sede de la Tercera División de Infantería, en Alto Paraná. Allí cumplió una jornada de Comando en Jefe y encabezó la habilitación de la Compañía Contraterrorista, junto al subsecretario de Estado de los Estados Unidos, Christopher Landau. Los periodistas insistieron con el tema, pero Peña evitó entrar en la discusión y se retiró de la rueda de prensa.
Las acusaciones de Duarte Frutos
El exmandatario sostiene que el detonante de la crisis fue la resistencia de Peña y del vicepresidente Pedro Alliana a aceptar al ministro de Urbanismo, Vivienda y Hábitat, Juan Carlos Baruja, como compañero de fórmula presidencial para 2028, tal como pretendía Cartes.
Según Duarte Frutos, el entorno presidencial siempre tuvo otro plan: una chapa integrada por Alliana y Marco Riquelme, actual ministro de Industria y Comercio y nieto del exsenador y empresario Blas N. Riquelme. El expresidente afirmó que, en ese proceso, se actuó con Cartes de forma «encubierta» e «hipócrita».
También cuestionó la reacción de Alliana tras el anuncio de Cartes sobre Baruja y calificó de «violento» el tono del comunicado del vicepresidente.
No es la primera vez en los últimos días que Duarte Frutos apunta contra el mandatario. El 13 de octubre lo criticó por mantener a Carlos Carvallo al frente del Banco Central del Paraguay, pese a que había presidido Ueno Bank, entidad hoy bajo investigación del propio BCP.
Cómo se llegó a la ruptura
La relación entre Cartes y Peña viene de lejos. En 2015, siendo presidente de la República, Cartes nombró a Peña ministro de Hacienda. Un año después lo sumó al Partido Colorado y lo fue preparando hasta convertirlo en su candidato presidencial. Alliana completó aquella fórmula como vicepresidente y luego fue señalado por el propio Cartes como el candidato de Honor Colorado para 2028.
La disputa estalló alrededor de la vicepresidencia. Durante meses, la definición del compañero de fórmula de Alliana fue la principal pulseada interna del movimiento:
- A mediados de año, la bancada de senadores de Honor Colorado respaldó públicamente la decisión de Cartes de impulsar a Baruja.
- Alliana llegó a decir que, si tuviera que decidir en ese momento, elegiría a Baruja. Sin embargo, postergó la definición oficial hasta después de las elecciones municipales del 4 de octubre y advirtió que no aceptaría imposiciones.
- Tras las municipales, la tensión se volvió crisis abierta. La alianza entre Peña y Alliana se rebeló ante la decisión de Cartes, y el líder del movimiento terminó optando por Baruja como precandidato presidencial, dejando de lado a Alliana.
Un movimiento partido en dos
La respuesta no se hizo esperar. Los 15 gobernadores colorados se pronunciaron a favor de la candidatura de Alliana para 2028. El vicepresidente agradeció el respaldo de dirigentes de todo el país y ratificó que mantiene su aspiración a la Presidencia.
Baruja, por su parte, defendió la autonomía de Alliana para elegir a su compañero de fórmula. Al mismo tiempo excusó a Cartes: según él, no hubo una imposición sino una expresión de deseo del líder del movimiento.
Cartes, en cambio, mostró sus cartas con gestos. Compartió un almuerzo con su círculo más cercano, del que participaron el presidente del Congreso, Basilio «Bachi» Núñez, el propio Duarte Frutos, los senadores Antonio Barrios y Gustavo Leite y el ministro Baruja, entre otros. Además, protagonizó un sorprendente acercamiento con el expresidente Mario Abdo Benítez, hasta hace poco su archienemigo dentro del partido.
Duarte Frutos, que se incorporó oficialmente a Honor Colorado este año tras haber sido durante años uno de los críticos más duros de Cartes, quedó ahora del lado del líder del movimiento y frente al presidente de la República.
Peña destaca Hambre Cero
En la misma rueda de prensa, Peña volvió a hablar del programa insignia de su gobierno, Hambre Cero en las escuelas, uno de los factores que explican el respaldo de los gobernadores al nuevo oficialismo. Aseguró que el plan de alimentación escolar tiene presupuesto asignado para 2027 y que es un área prioritaria, por lo que su continuidad está garantizada durante su gestión.
El presidente pidió que el próximo gobierno y la ciudadanía «sepan elegir» y recordó que antes del 15 de agosto de 2023, fecha en que asumió, el programa no existía.
Hambre Cero se financia con recursos generados por la Itaipú Binacional. Esos fondos están asegurados hasta 2027. Para los años siguientes, el Gobierno deberá renegociar con Brasil las regalías de la hidroeléctrica.
Un día antes, Peña había defendido el programa como una inversión en las próximas generaciones. Lo hizo en medio de denuncias sobre su presunto uso político, la calidad de los alimentos y la contratación de personal. El mandatario consideró que se subestima su impacto en el aprendizaje de los niños y se quejó de que, por lo que muestran los medios, pareciera que el país «se está incendiando».
Lo que viene
Con Honor Colorado dividido, el escenario rumbo a las elecciones de 2028 quedó abierto. Resta saber si Baruja acepta encabezar la candidatura que le ofreció Cartes, cómo se reacomodan los gobernadores y los legisladores, y si el acercamiento entre Cartes y Abdo Benítez se traduce en una alianza formal. Mientras tanto, Peña elige el silencio frente a los ataques de quienes hasta hace poco eran sus aliados.






