Los casos de parvovirus y moquillo suelen experimentar un notable incremento entre los meses de diciembre y enero debido a las variaciones térmicas y las ráfagas de viento. Ante esta situación, especialistas veterinarios instan a los dueños de mascotas a reforzar los esquemas preventivos para resguardar la salud de los animales domésticos.
El director general del Hospital Veterinario Chivo Pets, Melvyn Rogel, explicó en el programa Diálogo que las corrientes de aire facilitan la dispersión de patógenos en el ambiente. Por esta razón, insistió en que la inmunización periódica representa la defensa más eficaz frente a estos cuadros altamente contagiosos.
Factores climáticos y circulación de parvovirus y moquillo
Las alteraciones del tiempo atmosférico que marcan la transición hacia el nuevo año generan condiciones favorables para la transmisión vírica entre animales no inmunizados. El parvovirus y moquillo se sitúan entre las patologías más letales para los cachorros y canes con defensas disminuidas.
Rogel subrayó que los propietarios deben revisar minuciosamente las cartillas sanitarias de sus animales de compañía. Es indispensable verificar la aplicación de las dosis iniciales en cachorros o suministrar los refuerzos correspondientes sin demoras innecesarias.
Asimismo, el profesional remarcó la necesidad de sostener los tratamientos antiparasitarios al día. Por otro lado, recordó que el año anterior se constató una alta incidencia de panleucopenia felina, infección vírica que compromete severamente el sistema inmunitario de los gatos y requiere igual atención sanitaria.
Los peligros letales de la automedicación en animales
Uno de los hábitos más perjudiciales detectados en los consultorios veterinarios es la administración de analgésicos humanos sin supervisión clínica. Al advertir síntomas como decaimiento corporal o fiebre, numerosos propietarios optan por medicar por cuenta propia a sus mascotas.
Rogel advirtió con firmeza sobre el empleo de sustancias como el paracetamol, acetaminofén o ibuprofeno. Estos compuestos resultan sumamente nocivos para los organismos caninos y felinos, al punto de ocasionar colapsos irreversibles en órganos vitales.
El suministro indebido de estos productos desencadena cuadros de insuficiencia hepática aguda en un lapso estimado de 24 a 72 horas. Según el especialista, el daño metabólico generado resulta a menudo más letal que la afección inicial que motivó el suministro casero.
Actividad quirúrgica y prevención de infecciones uterinas
El centro veterinario de referencia ha registrado más de seis millones de atenciones desde que comenzó a operar formalmente en febrero de 2022. La institución ofrece desde consultas básicas de urgencia hasta disciplinas avanzadas como cardiología, oncología y rehabilitación física.
En las cuatro salas de cirugía activas de manera continua se practican a diario entre 60 y 80 intervenciones médicas. Estos procedimientos abarcan tanto castraciones preventivas programadas como intervenciones de urgencia derivadas de siniestros viales y fracturas.
Durante su balance, Rogel condenó el empleo de inyecciones destinadas a inhibir el ciclo estral en las hembras. Este procedimiento hormonal eleva de manera crítica las probabilidades de desarrollar piómetra, una severa infección en la cavidad uterina que con frecuencia requiere extirpación quirúrgica urgente para salvar la vida de la perra.
Datos clave
- Riesgo estacional: Los cambios de clima elevan el contagio de patógenos entre diciembre y febrero.
- Vacunación indispensable: Reforzar las dosis en cachorros y adultos previene secuelas mortales.
- Toxicidad severa: El ibuprofeno y el paracetamol destruyen el hígado de perros y gatos en pocas horas.
- Peligro hormonal: Los fármacos que anulan el celo favorecen infecciones letales como la piómetra.






